domingo, 23 de noviembre de 2008
El desafío industrial
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Abaratar los créditos
lunes, 10 de noviembre de 2008
El misterio del dolar
En las últimas décadas la economía estadounidense ha vivido por encima de sus posibilidades, ahorrando poco y gastando mucho. Es prueba de ello los “déficit gemelos” (fiscal y de cuenta corriente) que le obligan a recurrir al “ahorro externo”, principalmente de los países asiáticos. En este clima muchos abogan por una nueva “arquitectura financiera internacional”. Pero cada nuevo cimbronazo financiero fortalece y nunca debilita la cotización del dólar. Si la crisis financiera tuviera alguna relación directa con los mencionados déficit, el dólar se debilitaría. Pero ocurre exactamente lo contrario. ¿Como explicar esto?.
El dólar, parece estar más saludable que nunca. Lo mismo sucede con los títulos de la deuda del gobierno norteamericano. Es una paradoja: el gobierno de Estados Unidos anuncia gigantescos planes de rescate financiero, compra títulos privados a gran escala, rescata bancos, compañías de seguros y fondos de inversión. Y al mismo tiempo el dólar y los títulos de la deuda norteamericana recuperan posiciones. Cada noticia desalentadora parece ser otro motivo para seguir comprando dólares. ¿Quien entiende esto?.
Es indudable que ahora la economía norteamericana está en riesgo y al borde de una recesión que puede ser severa. Estados Unidos ha promovido la desregulación de los mercados financieros en todo el mundo desde hace cuatro décadas. Con la llamada “diplomacia del dólar” Estados Unidos presionó (y sigue presionando) a todos los países del mundo para que acepten las reglas de juego de la “globalización” y liberalicen sus sistemas financieros locales a la entrada (y salida) de capitales internacionales.
El motivo no tan oculto de esta política es que la mayor parte de los negocios generados en el sector financiero internacional toman al dólar como moneda de referencia. Es decir, Estados Unidos promueve una política “liberal” porque los mercados “escogen” al dólar. El liberalismo, en la práctica, refuerza el poder del Estado norteamericano. Y esta crisis lo confirma. La demanda del sector financiero por dólares pone en evidencia que los contratos y deudas están nominados en esa moneda. Quien tiene obligaciones en una determinada moneda y se encuentra en aprietos para cumplirlas, tiene que vender alguna otra cosa –títulos públicos latinoamericanos, por ejemplo– para hacerse de liquidez y no caer en cesación de pagos. La importancia del dólar sobrepasa con creces el comercio internacional de Estados Unidos. El dólar es la moneda de entrada al sistema financiero internacional. El dolar genera una confianza ciega, a la que la evidencia no le hace mella, produce una fe inamovibles parecida a la del creyente en su Dios. ¿Esta confianza terminara por fisurarse?. Lo que aferra al dolar es tambien el panico que produce la nada: no hay a la vista algo con que reemplazarlo. ¿Seremos esclavos para siempre de ese papel verde?.
domingo, 9 de noviembre de 2008
La vida económica necesita de buenos Estados
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miércoles, 5 de noviembre de 2008
¿Especulación o industria?
Los liberales norteamericanos violaron principios básicos de cualquier economía que aspire a ser sana: si gastas más de lo que ganas, más temprano que tarde irás a la quiebra. Si dejas de producir para sólo comercializar, más temprano que tarde las riendas de tu economía caerán en manos del productor. Así de simple. En los Estados Unidos, la elite empresarial se convirtió en reina de la especulación y comenzó a sacar de su país, casi todos los procesos productivos e industriales para convertir al mundo en una gran maquila. El norteamericano común se vio privado de su trabajo en las fábricas y como pueblo, su actividad preponderante fue el comercio, la especulación pura. Véanlo fácilmente: en casi todas las tiendas de los estados Unidos ya no existen cosas “Made in USA”, puro producto chino, tailandés, coreano, japonés y mil etcéteras más. Como Dios da todas las cosas al trabajo y el trabajo ya no se realiza en USA sino en los países de Asia, allá se fue el poderío económico. Lo mismo comenzó a suceder en la Comunidad Europea, por eso los golpea el coletazo de la crisis, porque en un afán de explotación y de especulación imitaron a los empresarios norteamericanos. Es lógico que el polo de poder económico se mueva hacia al tigre asiático, como tal parece que está sucediendo. Y es que, el poder de el dólar no se apuntaló en el valor trabajo sino en el dólar mismo, ni siquiera en el oro. Los argentinos debemos apuntar a la producción industrial, tenemos que hacer que el trabajo se aplique a la producción industrial. Ese es el camino. ¿Cómo puede ser que nunca en nuestra historia pudimos lanzar el mercado un productor de alta calidad y tecnología, uno solo que se haya podido comercializar a nivel mundial?. Los liberales antindustriales tienen la culpa de ello. Los liberales son un cancer repugnante que nunca dejo crecer a la Argentina.
domingo, 2 de noviembre de 2008
Esta todo bien
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sábado, 1 de noviembre de 2008
¿Qué pasa cuando el dinero es gratis?
La Fed en un nuevo y desesperado esfuerzo por reactivar el crédito, recortó medio punto en su tasa clave de interés, para colocarla en un 1%, como parte de su búsqueda de medios para reavivar la moribunda economía estadounidense. La medida se adopta para intentar evitar la incapacidad de los hogares y empresas para obtener créditos. La Fed no se detendrá en el 1% si considera necesario abaratar aún más la tasa, Pero una baja mas, hara que el dinero sea gratis en yanquilandia. ¿Qué pasa cuando el dinero es gratis? O mejor dicho, ¿qué pasa cuando los tipos de interés llegan al 0%?. Bernanke se horroriza ante el riesgo claro de deflación –caída de los precios–, que llevará a la economía a un círculos vicioso de caída de beneficios, recortes de producción y de empleos, incremento de los impagos y restricción del crédito. La principal herramienta para combatir la deflación son las bajadas de tipos de interés, y es precisamente el miedo a la deflación el que ha llevado los tipos de interés en EEUU al 1%, y ha disparado la perspectiva de que lleguen al 0%. ¿Qué pasaría entonces?. Una vez llegada a esa situación, la Fed se quedaría sin munición en su herramienta principal para gestionar la actividad económica. Con los tipos al 0%, ya no se pueden bajar más. Y los tipos de interés al 0% por sí solos no van a arreglar la economía. Una buena muestra de ello es Japón, cuyo crecimiento sigue renqueante desde que estalló su propia burbuja inmobiliaria en los ochenta, a pesar de haber contado con unos tipos de interés muy cercanos al 0% desde entonces. ¿Qué armas le quedan la Fed? En primer lugar, tratar de comprar deuda pública lo que reduciría los tipos de interés a esos plazos. La Fed deberá entonces hacer frente a los problemas que ocurren cuando el precio del dinero se acerca a nada. Con unos tipos al 0%, los bancos apenas tendrían incentivos para prestarse dinero unos a otros, porque estarían asumiendo un riesgo de impago a cambio de nada. Y, precisamente, uno de los principales problemas del sistema financiero actual es la congelación del mercado interbancario. Los fondos monetarios de EEUU, que invierten en deuda pública a corto plazo, se verán con serios problemas para cubrir sus costes y ofrecer una rentabilidad positiva a sus accionistas. Con los tipos al 1%, la deuda a tres meses de EEUU apenas rinde un 0,49%. Si los tipos siguen cayendo y los fondos monetarios no ofrecerán una rentabilidad positiva, entonces los inversores decidirán salirse de esos fondos, y dejarán de comprar bonos de deuda publica yanqui. Y ese será el tiro de gracia que podrá fin a la arrogante “economía norteamericana”.