jueves, 29 de septiembre de 2005
Clusters 2
En los clusters mas nuevos se establece una nueva función para el sector privado que normalmente no incluía dentro de sus intereses: LA INVERSIÓN EN BIENES PÚBLICOS O EN INSTITUCIONES LOCALES. Desde esta perspectiva, el sector privado deja de ser ajeno a la intervención y pasa a ser co-responsable del desarrollo y la competitividad empresarial. Por su parte, EL SECTOR PÚBLICO PASA A TAMBIÉN A DESEMPEÑAR UN NUEVO PAPEL, ASEGURANDO LA PROVISIÓN DE INSUMOS DE ALTA CALIDAD, por ejemplo ciudadanos capacitados, infraestructura física, incentivos a la asociatividad y reglas de competencia claras. El trabajo conjunto entre el sector publico y el privado, en la filosofía de los clusters, promueve la acumulación progresiva de bienes públicos, instituciones, “insumos” de alta calidad, etc. que tienen un impacto significativo en el desarrollo de las aglomeraciones empresarias. Ejemplos de clusteres actualmente funcionando: “Cluster Plan” del METI (Japón), cluster de Arranjos Produtivos Locais (Brasil) y aunque ustedes no le crean hay Plan Industrial en la Provincia de Buenos Aires Desde el Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires, como parte del Plan Industrial, se ha lanzado un programa que apunta a la conformación de Distritos Industriales en la provincia. Este programa, que comenzó en Enero del año 2003 cuenta con el apoyo de la Cooperación Técnica de la Embajada de Italia. El modelo de intervención se basa en el trabajo conjunto entre el Ministerio con el sector privado y con los municipios participantes, articulando con otros organismos públicos nacionales y provinciales, en la búsqueda de soluciones para problemáticas comunes que poseen los sectores. Estamos saliendo de la noche y la oscuridad, y vamos camino de logros que superarán la imaginación de los optimistas mas delirantes.
Clusters o distritos industriales
Existe un fuerte consenso a nivel internacional acerca de la importancia de los clusters como factor clave de la competitividad de las empresas y de los países. Cada vez más la competitividad deja de ser el resultado exclusivo de los esfuerzos individuales de cada empresa. El aumento de la presión competitiva generada por la globalización de los mercados, las nuevas tecnologías de la información y la creciente incertidumbre a la que se enfrentan las empresas, han transformado gradualmente la base de la competitividad desde una competencia estática basada en los precios relativos hacia la generación de ventajas competitivas dinámicas. La generación y difusión de conocimientos son procesos complejos que incluyen un gran número de interrelaciones entre proveedores, clientes, fabricantes y los usuarios de los bienes de capital; colaboración formal e informal entre firmas en un sector en particular; movilidad de trabajadores interfirmas; y el contactos entre las empresas con universidades y laboratorios de investigación. ¿Qué es un cluster? Los clusters son agrupaciones de empresas que operan en un mismo sector o en sectores relativamente afines y que están localizadas en un territorio determinado que les brinda condiciones de proximidad favorables al desarrollo de relaciones formales o informales, espontáneas o deliberadas que contribuyen a ganar eficiencia colectiva . Muchos clusters incluyen organismos gubernamentales y otras instituciones tales como universidades, agencias encargadas de fijar normas técnicas, centros de estudio, proveedores de capacitación y asociaciones de comercio. Los clusters alientan tanto la competencia como la cooperación. En este tipo de aglomeraciones se desarrolla una “atmósfera industrial” que facilita la transmisión de conocimientos y de información o la realización de proyectos conjuntos entre las firmas, por ejemplo, inversiones conjuntas en I+D o el establecimiento de canales comerciales hacia otros mercados. En un clusters hay pequeñas y medianas empresas que coexisten en una relacion de competencia y de colaboración. Un atributo particular que tienen estas aglomeraciones es la capacidad de socialización del riesgo a través de un conjunto de instituciones publicas y privadas. Que lejos esta el siglo 21 de las elementales elucubraciones de Adam Smith. El nacimiento de un cluster se puede dar de diversas maneras. El impulso para la formación de un cluster puede venir desde el gobierno (en sus diferentes niveles), desde el sector privado o – en menor medida – desde el entorno académico. .La presencia de clusters es más frecuente en los países desarrollados o en las economías en transición. Es más común encontrar clusters en torno a actividades intensivas o basadas en la tecnología y el conocimiento. La mayoría de los clusters fueron creados en países donde la promoción de la ciencia y la innovación es una parte importante de la política y DONDE LOS GOBIERNOS LOCALES JUEGAN UN ROL IMPORTANTE. Los clusters creados a partir de PROCESOS DE COMPETENCIA POR FONDOS PÚBLICOS se comportan de manera más eficiente, especialmente en términos de su competitividad internacional. El financiamiento de los clusters en general proviene del gobierno (54%), aunque pueden darse casos donde el mismo provenga de las empresas (18%) o de ambos (25%). La existencia de una alta confianza de las empresas en las iniciativas del gobierno y la presencia de un gobierno local activo e influyente son rasgos relacionados con un buen desempeño de los clusters.
miércoles, 28 de septiembre de 2005
Menen lo hizo
Mientras el mundo está pendiente de los problemas de abastecimiento mundial de la materia prima motora de la economía las políticas abusivas de las empresas multinacionales que compraron YPF amenazan a nuestro país con convertirlo, en un futuro no muy lejano, en importador de petróleo. A partir de la privatización, estamos viviendo un período aproximado de unos 20 años en el que se consumirán las reservas QUE EL ESTADO TARDÓ 80 AÑOS EN DESCUBRIR. Por lo tanto, en menos de 10 años pasaremos de ser exportadores de petróleo crudo a ser importadores. Argentina está entre los países del mundo que más bajos impuestos cobra a las petroleras por la explotación y venta de petróleo. Pero que las reservas de petróleo se estén agotando en nuestro país no necesariamente se debe a que el petróleo es un recurso no renovable. APROXIMADAMENTE EL 95 % DEL TOTAL DE ESTAS RESERVAS CORRESPONDEN A LOS VIEJOS YACIMIENTOS DE LA YPF ESTATAL. NO SE HAN DESCUBIERTO NUEVOS YACIMIENTOS DE IMPORTANCIA DESPUÉS DE LA PRIVATIZACIÓN DEL PETRÓLEO. Claro, pensar en lo contrario sería como reclamarles peras al olmo: es un hecho previsible que las empresas privadas no van a reemplazar las reservas que explotan en Argentina, eso tiene un costo y esfuerzo que estas empresas no están dispuestas a hacer fuera de sus países de origen. Las compañías multinacionales utilizan medios políticos para conseguir sus reservas: la privatización en nuestro país, la guerra en otros -como en Irak- o, como en el caso de Venezuela, que está siendo agredida por tener el control petrolero en manos del Estado. Las compañías terminarán de explotar en Argentina hasta la ultima gota del petróleo que tomaron del Estado, luego se irán para seguirán con su negocio en otra parte.
La Argentina lo hizo
Hasta no hace mucho, el Fondo era la entidad financiera más poderosa del mundo. Con millonarios préstamos, impuso duras condiciones a los países que solicitaron créditos. Sin embargo, desde que Kirchner y Lavagna se negaron a pagar, la fuerza del organismo cambió radicalmente. Cuando las crisis financieras y económicas azotaron a Asia del Este en 1997, fue el organismo multilateral quien impuso las dolorosas condiciones que los gobiernos estaban obligados a cumplir para poder acceder a más de 120 mil millones de dólares en fondos extranjeros. Cuando el contagio financiero golpeó a Rusia y Brasil, el FMI coordinó los préstamos por miles de millones de dólares destinados a mantener en pie a las desvalorizadas monedas al borde del colapso. Después de su experiencia de pesadilla con el fondo entre 1997 y 1998, los países asiáticos empezaron a acumular enormes reservas de moneda extranjera, en parte para evitar tener que ir a rogar al FMI de nuevo. Pero el último golpe lo propinó la Argentina. Argentina sufrió una terrible depresión de cuatro años de duración que comenzó en 1998. El Fondo receptó la misma medicina errónea que le receta a todos los países pobres para una crisis: altas tasas de interés, un ajuste presupuestario y mantener el amarre insostenible de la moneda al dólar estadounidense. En diciembre de2001, el Gobierno optó por no pagar 100 mil millones de dólares de su deuda, la morosidad soberana más alta en la historia del mundo. La moneda y el sistema bancario se hundieron en una depresión aún más profunda, pero esta situación sólo duró unos tres meses más. Luego, para la sorpresa de prácticamente todos, la economía comenzó a recuperarse. Y CONTINUÓ SIN AYUDA DEL FMI. De hecho, lo opuesto ocurrió: en 2002, el fondo y otros acreedores oficiales (incluido el Banco Mundial) sacaron 4.100 mil millones de dólares netos, más de un 4 % del Producto Interno Bruto, fuera del país. Pero el gobierno fue capaz de elaborar su propia agenda económica, rechazando las demandas del FMI de subir las tasas de interés, apretar aún más el presupuesto e incrementar los precios de los servicios públicos. Argentina adoptó una línea dura con los acreedores extranjeros a quienes les debía dinero a pesar de las reiteradas amenazas del fondo. En septiembre 2003, Argentina hizo lo impensable: DECIDIÓ NO PAGAR SU DEUDA AL FMI HASTA QUE ÉSTE SE VIO OBLIGADO A CEDER. El resultado fue una recuperación rápida y sólida, con un impresionante crecimiento en el PIB de 8,8% y 9% en 2003 y 2004, respectivamente. Con proyecciones de un crecimiento de un 7,3% para 2005, Argentina sigue siendo la economía con el crecimiento más rápido de la región. Con anterioridad al episodio con Argentina, sólo los países fracasados o parias con nada que perder, como el Congo o Irak, habían dejado deudas impagas ante el FMI. Esto se debe al poder que ostenta la entidad internacional de cortar su propio crédito además de la mayoría de los préstamos provenientes del Banco Mundial, otros prestamistas multilaterales, gobiernos ricos y gran parte del sector privado. Esta ha sido el secreto de la enorme influencia que el FMI ha ejercido sobre las políticas económicas de los países en desarrollo. De hecho, constituía un cartel de acreedores encabezados por el fondo, el cual rinde cuentas primordialmente al Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Sin embargo, Argentina mostró que un país puede hacerle frente al FMI y, además, no sólo sobrevivió el hecho, sino que pudo iniciar una sólida recuperación económica. ESTO CAMBIÓ EL MUNDO. La influencia del FMI influencia en los países de ingresos medianos cayó en picada. Actualmente, el fondo es una sombra de lo que alguna vez fue. La Argentina lo hizo.
martes, 27 de septiembre de 2005
Falta un Banco de Desarrollo
Se ha vilipendiado repetidamente el período de la industrialización sustitutiva de importaciones, pero si se mira desde 1945 a 1974 se observan casi 30 años de crecimiento ininterrumpido de la economía. Hubo crisis en el medio, pero la tendencia era de desarrollo industrial con pleno empleo y salarios que se iban mejorando. A partir de 1974 el mundo creció y la Argentina permaneció estancada. En los ‘90 se reforzó la política aplicada por el golpe militar. Aun hoy, después de tanto desastre y tanto empobrecimiento, los liberales siguen sosteniendo que hay que buscar la riqueza en la producción de materia primas. Es cierto que en 1910 o 1920 la Argentina era un país rico produciéndolas, pero los precios de la materias primas fueron cayendo: a principios del siglo XX el trigo y la carne valían a precios constantes seis veces más que ahora. Pero, además, la población era de 6 o 7 millones de personas. LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA NO ALCANZA PARA SOSTENER A UN PAÍS DE 40 MILLONES DE HABITANTES. Sin embargo, una cantidad de políticos, empresarios y grupos de reflexión insisten en que la Argentina debe seguir produciendo soja, petróleo y trigo como base para su desarrollo económico. No hay ningún país desarrollado que sea productor de materia prima. Esto no quiere decir que no haya que producirla: EE.UU. es el mayor productor agrícola del mundo pero a nadie se le ocurre decir que es un país agrícola. Hay que hacer una política industrial. Lo primero que dicen los economistas liberales es que el Estado se va a equivocar. Hay que tomar señales del mercado pero a la vez hay que hacer política. Esto es lo que hacen en Corea y lo que explica su éxito. Se necesitan políticas de desarrollo explícito. Siam, la metalmecánica más importante de América latina a fines del ‘60, era un emporio de 15.000 empleados. Hubo errores de conducción desde la empresa, pero también un Estado que no sabía lo que quería de ella, la intervino y la hizo quebrar. En ese momento, Samsung era un taller mecánico en las afueras de Seúl. Hoy Siam es solo un recuerdo mientras que en Corea existen grupos industriales que son 40 veces más grandes de lo que alguna vez fue esa empresa argentina.
Falta una estrategia de conjunto diseñada por el estado. Se requiere un sistema de apoyo financiero porque no hay crédito de largo plazo para el sector industrial. Coto acaba de decir que le hubiera encantado comprar Swift, pero que no pudo por falta de acceso a fondos. ¿Qué pasó? Que los brasileños la compraron con un crédito del BNDES. LA ARGENTINA DEBE SER EL ÚNICO CASO EN EL MUNDO DE UN PAÍS SUBDESARROLLADO QUE CIERRA SU BANCO DE DESARROLLO. Los liberales rechazan esta idea de un banco de desarrollo porque sostienen que cualquier iniciativa de este tipo en la Argentina se convertiría en una caja negra. Si no podemos tener un Estado capaz de tener un banco que funcione bien, NO PODEMOS TENER UN ESTADO: CERREMOS EL PAÍS Y VAYÁMONOS. Es inadmisible decir que el Estado no puede. Los liberales no quieren, pero eso es otra cosa. Me he cansado sentir decir a los liberales que lo que falta aquí es seguridad jurídica. China es una nación enormemente corrupta, con un sistema político misterioso manejado por una dictadura totalitaria que sigue siendo comunista y con un sistema de justicia perverso DONDE NO HAY NINGUNA SEGURIDAD JURÍDICA, pero el 40% de la inversión internacional va a China. Hay que generar una red de apoyo financiero y tecnológico a las inversiones productivas, que asegure que haya mercado para esas inversiones, entonces las inversiones vendrán de todas partes del mundo...
Falta una estrategia de conjunto diseñada por el estado. Se requiere un sistema de apoyo financiero porque no hay crédito de largo plazo para el sector industrial. Coto acaba de decir que le hubiera encantado comprar Swift, pero que no pudo por falta de acceso a fondos. ¿Qué pasó? Que los brasileños la compraron con un crédito del BNDES. LA ARGENTINA DEBE SER EL ÚNICO CASO EN EL MUNDO DE UN PAÍS SUBDESARROLLADO QUE CIERRA SU BANCO DE DESARROLLO. Los liberales rechazan esta idea de un banco de desarrollo porque sostienen que cualquier iniciativa de este tipo en la Argentina se convertiría en una caja negra. Si no podemos tener un Estado capaz de tener un banco que funcione bien, NO PODEMOS TENER UN ESTADO: CERREMOS EL PAÍS Y VAYÁMONOS. Es inadmisible decir que el Estado no puede. Los liberales no quieren, pero eso es otra cosa. Me he cansado sentir decir a los liberales que lo que falta aquí es seguridad jurídica. China es una nación enormemente corrupta, con un sistema político misterioso manejado por una dictadura totalitaria que sigue siendo comunista y con un sistema de justicia perverso DONDE NO HAY NINGUNA SEGURIDAD JURÍDICA, pero el 40% de la inversión internacional va a China. Hay que generar una red de apoyo financiero y tecnológico a las inversiones productivas, que asegure que haya mercado para esas inversiones, entonces las inversiones vendrán de todas partes del mundo...
Los huevos repartidos en varios nidos
La industria creció en los primeros ocho meses del año un 7,2 por ciento con respecto al mismo período del año anterior. Este crecimiento de la estructura productiva se asienta fundamentalmente en la producción de Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) orientadas al mercado externo. Celebro esto y me parece muy positivo, pero me gustaría que paralelamente hubiera un crecimiento grande en la producción de Manufacturas de Origen Industrial (MOI). Debemos crecer en todas las direcciones. Y para ello hay que quebrar el patrón de especialización reprimarizado en los ’90. Aunque se dinamizaron algunas ramas, como automotores y textiles, la recuperación industrial sigue asentándose en las MOA y en sectores que siguen creciendo sobre la base de LA MAYOR UTILIZACIÓN DE LA CAPACIDAD INSTALADA, como es el caso de las industrias metálicas básicas y los minerales no metálicos, sectores donde la expansión productiva DEMANDA INVERSIONES MULTIMILLONARIAS Y QUE OPERAN AL LÍMITE DE SU CAPACIDAD. Por otra parte, mediante un plan nacional de incentivacion tecnológica hay que abrir un nuevo y dinámico frente que nos haga productivos en MOT (manufacturas de origen tecnológico), sin descuidar los anteriores sectores productivos. Hoy la demanda externa se concentra especialmente en las MOA, favorecidas, como todas las ramas, por el cambio de precios relativos, pero especialmente por una mercado internacional en expansión, lo que permitió en los últimos años diversificar los destinos. ¡¡¡Bravo por ello!!!. Pero hay un viejo proverbio que dice: no hay que poner todos los huevos en un mismo nido. Tenemos que hacer varios nidos (MOA, MOT, MOI) y en cada uno de ellos poner un nuevo. Mediante estas metáforas les gusta expresarse a los chinos. Debemos estar mirando siempre hacia el sudeste asiático para aprender con humildad lo que ellos saben hacer pero a nosotros no nos sale bien.
domingo, 25 de septiembre de 2005
Un pais sin futuro ni esperanza
Mucho se ha debatido sobre las posibilidades de que países pobres lleguen a industrializarse, pero la experiencia del sudeste asiático (Taiwan, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong), ha demostrado que sí es posible alcanzar el desarrollo. Lo que además resulta claro es que el desarrollo no llega solo, NO ES CUESTIÓN DE TIEMPO, sino que los países que lo logran deben de seguir una política concreta para alcanzarlo. Esa política la he repetido infinitas veces en este foro. Latinoamérica, cuya producción científico tecnológica apenas alcanza el 1% de las publicaciones mundiales, basando su actividad económica en el sector primario, (caracterizado por su bajo rendimiento y bajos precios en los mercados) nunca logrará industrializarse. Si no se genera riqueza en el sector productivo, no hay forma de que los países se desarrollen. Esta probado que la productividad se basa en articular la investigación científica con el desarrollo tecnológico y unir a su vez en este binomio con la industrialización y el mercado donde se comercializan bienes y servicios de alto valor agregado. La riqueza no tiene nada que ver con la abundancia de los recursos naturales. Es la tecnología, el uso del conocimiento para elaborar bienes y servicios, lo que genera riqueza. En los albores de la industrialización de Japón, a sabiendas de que los productos fabricados en ese país eran de menor calidad y mayor precio en comparación a los importados, LA CIUDADANÍA ADQUIRÍA LOS PRODUCTOS LOCALES YA QUE GENERABAN DEMANDA INTERNA, TRABAJO Y OPORTUNIDADES DE MEJORAMIENTO INDUSTRIAL. Pero la experiencia prueba, que el argentino nunca ha estado dispuesto al “sacrificio” (y que seguramente nunca lo estará) de adquirir productos industriales y manufacturados en el país, a expensas de un precio mayor o una calidad menor, con el fin permitir crear una espiral de desarrollo tecnológico que beneficiaría a todos. Por eso la Argentina es un país sin futuro y sin esperanza. Perdonen, hoy estoy pesimista y un poco depresivo, es que siempre pienso que estoy perdiendo el tiempo tratando de difundir estas ideas de las que nadie aquí quiere ni siquiera escuchar hablar.
Corea y Argentina
La principal diferencia en las experiencias de desarrollo entre Corea y Argentina es que mientras el primero tuvo UN ESTADO FUERTE Y UNA ÉLITE DE GOBIERNO CON UN PROYECTO CLARO DE INDUSTRIALIZACIÓN EN BASE AL DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO, nuestro país erró constantemente entre políticas desarrollistas y neoliberales de manera que el Estado no pudo planificar con visión de largo plazo una estrategia industrial, científica y tecnológica que sostuviera su desarrollo.
Esta explicación es la que permitiría entender porqué la Argentina, que en 1950 era una país que en todos sus indicadores estaba por encima de Corea y hoy la situación es exactamente la inversa. En la década de 1950, Corea era un país agrario de escasa relevancia internacional. Argentina, en cambio era el ejemplo de uno de los países con crecimiento más rápido en el mundo y tenía estándares de desarrollo muy similares a los países más avanzados y estaba muy por encima de países como España. Hoy, el cuadro se revirtió de manera espectacular. Corea tiene el producto bruto interno (PBI) número 11 en el mundo, es la sexta potencia industrial y tiene indicadores de desarrollo similares a los países más avanzados. Argentina a duras penas puede mantenerse en la categoría de los países en “vías de desarrollo". Pero, ¿qué fue lo que pasó en estos 50 años? Argentina siempre fue un país que alternó entre políticas neoliberales y heterodoxas. Corea, en cambio, aplicó de manera constante políticas activas que apuntaron a la economía real: políticas industriales y políticas de exportación. En Corea el Gobierno persuadió al pueblo que lo siguiera en su objetivo de lograr el desarrollo a través de la industrialización para poder exportar, el gobierno en la Argentina hizo exactamente lo contrario, persuadio al pueblo que lo necesario era desindustrializar fomentando las importaciones para ¡¡¡“ser mas competitivos”!!! . En tanto, Corea siguió una estricta política de desarrollo, en una primera etapa, BASADA EN LA INDUSTRIALIZACIÓN POR SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES. Corea siempre tuvo como horizonte el mercado internacional. En los ’70 se protegió la industria, pero el objetivo era producir para los mercados internacionales y no el local. En Corea se le metió la idea a la gente de que la meta industrializar para exportar, aquí fue al revés, había que desindustrializar e importar todo lo posible. Argentina, gracias a esta predica y esta política SE CONVIRTIÓ EN UNO DE LOS POCOS CASOS EN EL MUNDO EN DESINDUSTRIALIZARSE. La diferencia crucial, por lo tanto, entre las dos experiencias de desarrollo fue el rol que ocupó el Estado y la élite dirigente, política y económica. La clave del éxito de Corea está basado en la articulación entre estado, empresas y universidad. En Corea siempre estan desarrollando proyectos en conjunto las empresas y las universidades. En Corea hay un énfasis importante en la ciencia aplicada, en Argentina ese énfasis brilla por su ausencia. En Corea, a diferencia de la Argentina, la industria y la ciencia fueron concebidas como una misma cosa y fueron un proyecto estratégico de estado. En Corea, a diferencia de aqui, la política de ciencia y tecnología siempre estuvo relacionada con las políticas de desarrollo industrial: EL ESTADO DESARROLLÓ LA TECNOLOGÍA INDUSTRIAL MEDIANTE INCENTIVOS A LA INDUSTRIA, Y LAS EMPRESAS SEGUÍAN LAS DIRECTIVAS DEL ESTADO. Corea, a diferencia de nuestro país, invierte el 2,64% de su PBI en investigación y desarrollo, es decir, ES EL QUE MÁS INVIERTE A NIVEL MUNDIAL. En la Argentina, en cambio, se invierte el 0,41% del PBI en I+D. Hay que aprender de Corea del Sur, tambien de Taiwán, Singapur y Hong Kong. Estos países le han mostrado al mundo que la mejor manera de desarrollarse es INVIRTIENDO EN LA TECNOLOGÍA PARA COMPRENDER COMO FUNCIONA Y ASÍ MEJORARLA PARA SU PROPIO BENEFICIO. De esta forma, mejoran todo el sistema productivo.
Esta explicación es la que permitiría entender porqué la Argentina, que en 1950 era una país que en todos sus indicadores estaba por encima de Corea y hoy la situación es exactamente la inversa. En la década de 1950, Corea era un país agrario de escasa relevancia internacional. Argentina, en cambio era el ejemplo de uno de los países con crecimiento más rápido en el mundo y tenía estándares de desarrollo muy similares a los países más avanzados y estaba muy por encima de países como España. Hoy, el cuadro se revirtió de manera espectacular. Corea tiene el producto bruto interno (PBI) número 11 en el mundo, es la sexta potencia industrial y tiene indicadores de desarrollo similares a los países más avanzados. Argentina a duras penas puede mantenerse en la categoría de los países en “vías de desarrollo". Pero, ¿qué fue lo que pasó en estos 50 años? Argentina siempre fue un país que alternó entre políticas neoliberales y heterodoxas. Corea, en cambio, aplicó de manera constante políticas activas que apuntaron a la economía real: políticas industriales y políticas de exportación. En Corea el Gobierno persuadió al pueblo que lo siguiera en su objetivo de lograr el desarrollo a través de la industrialización para poder exportar, el gobierno en la Argentina hizo exactamente lo contrario, persuadio al pueblo que lo necesario era desindustrializar fomentando las importaciones para ¡¡¡“ser mas competitivos”!!! . En tanto, Corea siguió una estricta política de desarrollo, en una primera etapa, BASADA EN LA INDUSTRIALIZACIÓN POR SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES. Corea siempre tuvo como horizonte el mercado internacional. En los ’70 se protegió la industria, pero el objetivo era producir para los mercados internacionales y no el local. En Corea se le metió la idea a la gente de que la meta industrializar para exportar, aquí fue al revés, había que desindustrializar e importar todo lo posible. Argentina, gracias a esta predica y esta política SE CONVIRTIÓ EN UNO DE LOS POCOS CASOS EN EL MUNDO EN DESINDUSTRIALIZARSE. La diferencia crucial, por lo tanto, entre las dos experiencias de desarrollo fue el rol que ocupó el Estado y la élite dirigente, política y económica. La clave del éxito de Corea está basado en la articulación entre estado, empresas y universidad. En Corea siempre estan desarrollando proyectos en conjunto las empresas y las universidades. En Corea hay un énfasis importante en la ciencia aplicada, en Argentina ese énfasis brilla por su ausencia. En Corea, a diferencia de la Argentina, la industria y la ciencia fueron concebidas como una misma cosa y fueron un proyecto estratégico de estado. En Corea, a diferencia de aqui, la política de ciencia y tecnología siempre estuvo relacionada con las políticas de desarrollo industrial: EL ESTADO DESARROLLÓ LA TECNOLOGÍA INDUSTRIAL MEDIANTE INCENTIVOS A LA INDUSTRIA, Y LAS EMPRESAS SEGUÍAN LAS DIRECTIVAS DEL ESTADO. Corea, a diferencia de nuestro país, invierte el 2,64% de su PBI en investigación y desarrollo, es decir, ES EL QUE MÁS INVIERTE A NIVEL MUNDIAL. En la Argentina, en cambio, se invierte el 0,41% del PBI en I+D. Hay que aprender de Corea del Sur, tambien de Taiwán, Singapur y Hong Kong. Estos países le han mostrado al mundo que la mejor manera de desarrollarse es INVIRTIENDO EN LA TECNOLOGÍA PARA COMPRENDER COMO FUNCIONA Y ASÍ MEJORARLA PARA SU PROPIO BENEFICIO. De esta forma, mejoran todo el sistema productivo.
Solidaridad y tecnología
El grado de la innovación en un país es el resultado de una acción múltiple y coordinada del gobierno, la estructura productiva y la infraestructura científico-tecnológica. No obstante, en la mayoría de los países latinoamericanos las relaciones Universidad-Empresa no existen. El desarrollo tecnológico consiste en la elaboración de conocimientos. Tecnología es un cierto tipo de conocimiento. Invertir en I&D (Investigación y Desarrollo) significa asignar recursos para obtener unos resultados (nuevos conocimientos) no plenamente apropiables, asumir un elevado riesgo de fracaso técnico y comercial, y un largo período de maduración de la inversión. Estas tres características influyen en contra de la inversión privada en I&D, de manera que ésta es menor que la que sería optima. No es extraño que las empresas privadas traten de evitar la inversión en I&D mientras sea posible hacerlo. LA PREOCUPACIÓN DIRECTA DE LAS EMPRESAS NO ES LA TECNOLOGÍA. Sus preocupaciones se originan directamente en la producción (costes, calidad) y en el mercado (cuota de mercado, competencia...). La producción y el mercado son el contexto dentro del cual nace el interés de las empresas por la tecnología. Por eso es necesaria la inversión estatal para producir tecnología. ¿De donde han surgido los adelantes tecnológicos que han usufructuado los empresas yanquis? De la única inversión estatal prácticamente ilimitada que hacen los yanquis para investigar: la búsqueda de tecnología militar. Pero lo que hacen los yanquis solo en el rubro militar se pueda hacer en todas direcciones y en todas direcciones hay oportunidades de encontrar conocimientos que pueden generar beneficios económicos para un país. Hay que la potenciaciar de la infraestructura pública de investigación. El objetivo a alcanzar consiste en que las relaciones entre las empresas y los centros de investigación sean continuas, llegando a actuar como auténticos “socios tecnológicos”. Es preciso crear un espíritu de solidaridad entre:
1.los profesores y los investigadores de la universidad,
2.los investigadores y los técnicos de las empresas,
3.los hombres de negocios y
4.las autoridades estatales
y hacerles descubrir que tienen intereses comunes. Hace falta mas ESPIRITU DE SOLIDARIDAD y menos EGOISMO INDIVIDUAL para salir adelante en el mundo tecnológico del siglo 21.
1.los profesores y los investigadores de la universidad,
2.los investigadores y los técnicos de las empresas,
3.los hombres de negocios y
4.las autoridades estatales
y hacerles descubrir que tienen intereses comunes. Hace falta mas ESPIRITU DE SOLIDARIDAD y menos EGOISMO INDIVIDUAL para salir adelante en el mundo tecnológico del siglo 21.
El suicidio argentino
La Argentina fue la única nación que se desindustrializó premeditadamente, eliminado sus bases productivas al ejecutar aperturas comerciales a la importación de bienes prácticamente irrestrictas. Las posturas antiindustrialistas son tradicionales en la dirigencia argentina. Al inicio del auge agroexportador, hacia comienzos del siglo XX, SE PROMOVÍA LA NO INDUSTRIALIZACIÓN INVOCÁNDOSE EL CONCEPTO DE NO INSTALAR INDUSTRIAS ARTIFICIALES. Se infería que la Argentina no era capaz de industrializarse debido a su incompleta dotación de recursos mineros y que tampoco era beneficioso que lo hiciera, ya que las carencias de hierro y carbón determinaban que toda industrialización fuera ficticia -de allí el concepto de industrias artificiales- y también costosa porque la importación de esos insumos provocaría un costo de fabricación interno superior al precio de importación de los bienes terminados. Todo el mundo sabe, menos los liberales argentinos, que el avance económico de las naciones se produce cuando giran, en sus morfologías productivas, hacia una relevancia mayor de la manufactura. En realidad, la desindustrialización implica la regresión en la escala productiva y, fundamentalmente, la pérdida de recursos, no sólo físicos sino también de conocimientos acumulados en el tiempo y corporizados en la mano de obra, en las redes productivas y comerciales, y en las organizaciones empresarias que se desarticulan. Antes se ponia como excusa la "incompleta dotación de recursos mineros" o "las carencias de hierro y carbón", usted es uno mas de los personeros de siempre, claro que reciclado, porque habla de "las escasas dimensiones del mercado argentino que conspiran contra cualquier desarrollo industrial competitivo a nivel internacional". Andá con los liberales, que te van a recibir con los brazos abiertos....
Historia de la industrialización
La revolucion industrial inglesas fue el producto de una serie de DECISIONES POLÍTICAS DE CARÁCTER MERCANTILISTA Y ANTILIBERAL. Inglaterra, una vez saturado su mercado interno con productos industriales abrió, recurriendo a la fuerza, mercados adicionales para sus productos. EL ESTADO JUGÓ UN PAPEL VITAL EN EL DESARROLLO DE LA INDUSTRIA INGLESA, incluyendo desde un principio la protección, visible en el hecho de que los textiles procedentes de los talleres de Calcuta fueron fuertemente gravados para no permitir su entrada a Inglaterra. Entre 1721 y 1846 Inglaterra utilizó ampliamente LA PROTECCIÓN ADUANERA Y LA REDUCCIÓN DE TARIFAS PARA LOS INSUMOS DESTINADOS A LAS EXPORTACIONES. Inglaterra se apoyó en la protección, la practicó hasta límites extremos, y logró resultados satisfactorios. Luego de dos siglos, cuando ya habían desarrollado una industria fuerte, consideró mejor adoptar el libre cambio. Luego, la historia se repite una y otra vez. Los siguientes paises en industrializarse fueron Francia y Bélgica y en Bélgica y en Francia el primer impulso industrializador llega de la mano del Estado. Les siguió Alemania, que se preparó para la revolución industrial haciendo una unión económica y aduanera proteccionista: el Zollverein. También en Alemania el impulso industrializador llega del lado del Estado. EXACTAMENTEMENTE EL MISMO MODELO SE REPITIÓ EN EL SIGLO 20 EN EL SUDESTE ASIÁTICO. Los liberales niegan la historia, rechazan la evidencia de los hechos, aseguran que las cosas sucederán en el futuro de un modo completamente distinto a como sucedieron en el pasado. Los liberales mienten y lo hacen para proteger los intereses de los que les pagan por hacer propaganda.
sábado, 24 de septiembre de 2005
Caso Chileno: evidencias empíricas
El modelo neolibral chileno pese a los éxitos relativos ya obtenidos no se ha producido hasta la fecha el anhelado salto cualitativo hacia la
producción intensiva en tecnología, know-how y creación de valor agregado.
Si bien es cierto que se ha conseguido diversificar los potenciales
exportadores basados en recursos naturales y perfeccionarlos cualitativamente,
también es cierto que NO SE HA LOGRADO EL PASO HACIA LA INDUSTRIALIZACIÓN,
a una mayor creación de valor agregado o, menos aún, a una producción intensiva en know-how. Las ventajas competitivas existentes se concentran en segmentos del mercado mundial que están sometidos a FUERTES FLUCTUACIONES DE PRECIOS y a una implacable competencia para excluir del mercado de los demás. Ni siquiera la industria del mueble, una industria de mediana complejidad que hubiera podido apoyarse en los magníficos recursos forestales y madereros ha logrado alcanzar volúmenes de exportación dignos de mención. Chile, un país maderero por excelencia, ha modernizado su sector forestal en medida considerable, pero lo que exporta en lo sustancial es MADERA EN BRUTO MUY POCO PROCESADA. En este sentido, Chile puede servir de "modelo de desarrollo intensivo EN RECURSOS NATURALES" pero no de modelo de procesos de industrialización tardía. La estructura de empresas, muy heterogénea, refleja la fragilidad de la base productiva. Aunque ha aumentado grandemente el número de empresas exportadoras, sólo 7000 empresas grandes y medianas de las 525.000 existentes. se pueden catalogar de modernas y aptas para el mercado mundial. Quiere decir que la vasta ofensiva exportadora no ha puesto en marcha todavía ningún proceso modernizador de impacto general y, en vista de LA ESCASA PROFUNDIDAD DE FABRICACIÓN DE LA PRODUCCIÓN EXPORTABLE, sigue siendo débil el potencial capaz de hacer surgir redes de PYMEs proveedoras en torno al sector de la exportación. En Chile la productividad del trabajo continúa siendo baja. En 1994, el P.I.B. / hora era de 3,40 US$ en la industria chilena, de 30 US$ en los países industrializados y de 10-15 US$ en los países asiáticos en vías de industrialización. Esa productividad relativamente débil refleja LA ESCASEZ DE INVERSIONES EN LA CALIFICACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS Y UNA COMPETENCIA TECNOLÓGICA NACIONAL DE PERFIL AÚN BAJO. Si bien el empresariado fue el motor decisivo de la modernización en la fase del desarrollo intensivo en recursos naturales, los poderosos grupos empresariales organizados se convirtieron a continuación EN OBSTÁCULOS A LA TRANSICIÓN HACIA LA VÍA DEL DESARROLLO IMPULSADO POR LA TECNOLOGÍA. Para cambiar esta situación seria necesario la estrecha cooperación entre las empresas, el Estado, el sector científico y los trabajadores, implicara ABUNDANTES INVERSIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS EN INNOVACIÓN, TECNOLOGÍA Y CUALIFICACIÓN. En Chile falta masa crítica en materia de inversiones para desarrollar capacidad tecnológica. Ya sabemos que el modelo neoliberal no se ocupa de estas cuestiones. La insuficiente capacidad de gestión y control del Estado, la carencia de estructuras horizontales en la elaboración de la política así como la exacerbación del principio del provecho propio impiden llevar adelante orientaciones largoplacistas en la política chilenas. Que lejos esta Chile de llegar a producir empresas de alta tecnología como las que pululan en Japón, en Korea, en China, en Taiwán, en Malasia, en Singapur, que lejos.
producción intensiva en tecnología, know-how y creación de valor agregado.
Si bien es cierto que se ha conseguido diversificar los potenciales
exportadores basados en recursos naturales y perfeccionarlos cualitativamente,
también es cierto que NO SE HA LOGRADO EL PASO HACIA LA INDUSTRIALIZACIÓN,
a una mayor creación de valor agregado o, menos aún, a una producción intensiva en know-how. Las ventajas competitivas existentes se concentran en segmentos del mercado mundial que están sometidos a FUERTES FLUCTUACIONES DE PRECIOS y a una implacable competencia para excluir del mercado de los demás. Ni siquiera la industria del mueble, una industria de mediana complejidad que hubiera podido apoyarse en los magníficos recursos forestales y madereros ha logrado alcanzar volúmenes de exportación dignos de mención. Chile, un país maderero por excelencia, ha modernizado su sector forestal en medida considerable, pero lo que exporta en lo sustancial es MADERA EN BRUTO MUY POCO PROCESADA. En este sentido, Chile puede servir de "modelo de desarrollo intensivo EN RECURSOS NATURALES" pero no de modelo de procesos de industrialización tardía. La estructura de empresas, muy heterogénea, refleja la fragilidad de la base productiva. Aunque ha aumentado grandemente el número de empresas exportadoras, sólo 7000 empresas grandes y medianas de las 525.000 existentes. se pueden catalogar de modernas y aptas para el mercado mundial. Quiere decir que la vasta ofensiva exportadora no ha puesto en marcha todavía ningún proceso modernizador de impacto general y, en vista de LA ESCASA PROFUNDIDAD DE FABRICACIÓN DE LA PRODUCCIÓN EXPORTABLE, sigue siendo débil el potencial capaz de hacer surgir redes de PYMEs proveedoras en torno al sector de la exportación. En Chile la productividad del trabajo continúa siendo baja. En 1994, el P.I.B. / hora era de 3,40 US$ en la industria chilena, de 30 US$ en los países industrializados y de 10-15 US$ en los países asiáticos en vías de industrialización. Esa productividad relativamente débil refleja LA ESCASEZ DE INVERSIONES EN LA CALIFICACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS Y UNA COMPETENCIA TECNOLÓGICA NACIONAL DE PERFIL AÚN BAJO. Si bien el empresariado fue el motor decisivo de la modernización en la fase del desarrollo intensivo en recursos naturales, los poderosos grupos empresariales organizados se convirtieron a continuación EN OBSTÁCULOS A LA TRANSICIÓN HACIA LA VÍA DEL DESARROLLO IMPULSADO POR LA TECNOLOGÍA. Para cambiar esta situación seria necesario la estrecha cooperación entre las empresas, el Estado, el sector científico y los trabajadores, implicara ABUNDANTES INVERSIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS EN INNOVACIÓN, TECNOLOGÍA Y CUALIFICACIÓN. En Chile falta masa crítica en materia de inversiones para desarrollar capacidad tecnológica. Ya sabemos que el modelo neoliberal no se ocupa de estas cuestiones. La insuficiente capacidad de gestión y control del Estado, la carencia de estructuras horizontales en la elaboración de la política así como la exacerbación del principio del provecho propio impiden llevar adelante orientaciones largoplacistas en la política chilenas. Que lejos esta Chile de llegar a producir empresas de alta tecnología como las que pululan en Japón, en Korea, en China, en Taiwán, en Malasia, en Singapur, que lejos.
El cuento del déficit publico
El déficit presupuestario del estado y la magnitud del gasto público han sido singularizados, reiteradamente, como los causantes de repetidos ciclos contractivos y expansivos con que contó la economía argentina, y la recurrencia de saltos inflacionarios. La reducción del gasto público constituyó, y constituye, una de las propuestas permanentes, casi siempre la principal, en los programas de política económica presentados en la Argentina. Todos los planes de ajuste formulados desde la segunda posguerra fueron legitimados como correctos porque planteaban que la magnitud del gasto público y del déficit fiscal eran las causantes de la incapacidad de la Argentina de acceder a un sendero permanente de crecimiento. Esos programas propugnaron e implementaron precisamente las reducciones del déficit fiscal y del gasto público, y en sus acciones cotidianas mantuvieron esos conceptos como los ejes referenciales de todas las medidas tomadas. Sin embargo, a pesar del énfasis en lo fiscal, todos los programas de ajuste fracasaron, sin lograr estabilizar la economía ni sostener senderos continuos de crecimiento ya que instalaron recesiones en la actividad productiva. Esas rupturas fueron, paradojalmente, también explicadas desde lo fiscal al afirmarse que los programas no sostuvieron ni cumplieron metas fiscales correctas, ya que habrían derivado hacia el incremento del gasto público y del déficit en el presupuesto. EL AJUSTE FISCAL LLEVABA A LA RECENSIÓN Y LA RECESIÓN ERA EXPLICADA COMO INSUFICIENTE AJUSTE FISCAL. Y así es el cuento de nunca acabar, o mejor dijo: el cuento para acabar con la Argentina definitivamente. Esos planteos tienen su basamento sobre las premisas teóricas del monetarismo que asimilaron linealmente el crecimiento del gasto y el déficit fiscal como los causantes únicos de reiterados picos inflacionarios. Frente a esos planteos, absolutamente unicausales, se propuso repetidamente como respuesta, y en la práctica fue lo que se encaró, el recorte del gasto. Esa prescripción, dominante en la ejecución de la política económica del último medio siglo de la Argentina, conformó la filosofía básica de todo plan de ajuste instrumentado desde la segunda posguerra. Pero las evidencias empíricas no señalan que el déficit fiscal se ordenó dentro de magnitudes que pudieran singularizarlo como causante de las rupturas de la estabilidad. Precisamente, durante los años noventa la magnitud del déficit fiscal siempre se ordenó en valores inferiores al 2% anual respecto del producto bruto interno, muy por debajo de lo que normativas externas. Es evidente que se cumplió reiteradamente con valores de déficit fiscales compatibles con referentes externos. A pesar de la inexistencia de magnitudes de déficit compatibles con el desencadenamiento de crisis económicas, se presentó siempre lo fiscal como el factor determinante de las crisis de la Argentina. Por esa reiteración se implementaron repetidamente recortes de partidas en los presupuestos capaces de promover el crecimiento en la actividad productiva.
El suicidio argentino
La Argentina fue la única nación que se desindustrializó premeditadamente, eliminado sus bases productivas al ejecutar aperturas comerciales a la importación de bienes prácticamente irrestrictas. Las posturas antiindustrialistas son tradicionales en la dirigencia argentina. Al inicio del auge agroexportador, hacia comienzos del siglo XX, SE PROMOVÍA LA NO INDUSTRIALIZACIÓN INVOCÁNDOSE EL CONCEPTO DE NO INSTALAR INDUSTRIAS ARTIFICIALES. Se infería que la Argentina no era capaz de industrializarse debido a su incompleta dotación de recursos mineros y que tampoco era beneficioso que lo hiciera, ya que las carencias de hierro y carbón determinaban que toda industrialización fuera ficticia -de allí el concepto de industrias artificiales- y también costosa porque la importación de esos insumos provocaría un costo de fabricación interno superior al precio de importación de los bienes terminados. Todo el mundo sabe, menos los liberales argentinos, que el avance económico de las naciones se produce cuando giran, en sus morfologías productivas, hacia una relevancia mayor de la manufactura. En realidad, la desindustrialización implica la regresión en la escala productiva y, fundamentalmente, la pérdida de recursos, no sólo físicos sino también de conocimientos acumulados en el tiempo y corporizados en la mano de obra, en las redes productivas y comerciales, y en las organizaciones empresarias que se desarticulan.
La declinación argentina
En las últimas décadas la política económica se fundamentó en la Argentina sobre un mismo modelo, que no presentó cambios significativos en el tiempo. Es indudable que la política económica no es, para nada, neutral. Fundamentalmente legitima y viabiliza negocios, determinando el entramado de ganadores y perdedores que engendra toda economía. Por eso, la persistencia de un mismo discurso económico no conforma un error sino, por lo contrario, señala el mantenimiento de un mismo conjunto de intereses, la persistencia de una misma estructura de poder y de un similar entramado de intereses locales y externos. Durante el último quinquenio la evolución de la economía argentina fue notoriamente contrastante frente a la performance de las naciones industrializadas y también a la de numerosos vecinos: mientras todas sus economías crecieron, la Argentina registró un profundo retroceso. Es indudable que ese contraste frente a muchas otras economías indica que mientras el mundo crecía, la economía argentina se rezagaba. Las conclusiones que se pueden extraer de ese contrapunto son tajantes: si todas las economías operaron en un mismo contexto macroeconómico, y si todas las naciones ricas y también sus vecinos crecieron en ese entorno al tiempo que la Argentina se empobrecía y rezagaba, es notorio que en la última década el mundo económico externo no influencio en contra de la economía argentina. Por eso lo externo no puede ser culpado como un factor causal de determinante del retroceso argentino, los culpables están aquí adentro y son los liberales que impusieron la política que nos llevo al desastre. Difícilmente pueda demostrarse que los recursos naturales existentes de la Argentina se tornaron obsoletos, volviéndose menos ventajosos frente los poseídos por las otras naciones, las que crecieron. También es posible demostrar, sin ninguna duda, que el sendero tecnológico de la última década, y aun de las anteriores, no sesgó en contra de la dotación de recursos físicos y humanos de la Argentina. Al contrario, se cristalizaron cambios tecnológicos que fueron compatibles con la disponibilidad de recursos de la Argentina. El avance tecnológico en el agro motivó, por ejemplo, un salto en los rindes y en los niveles de producción de la pampa que facultaron una notoria expansión de las producciones agropecuarias. La Argentina continuó, sin duda, siendo un país rico en su dotación de recursos naturales, manteniéndolos e incluso potenciándolos desde el cambio tecnológico. La Argentina tampoco registró catástrofes naturales o represalias por acciones de guerra que motivaran la destrucción de su infraestructura o de sus recursos naturales y menos aún fragmentaciones de su territorio. Si la base material, los senderos tecnológicos o la macroeconomía externa no son entonces las causales explicativas de los extendidos años de depresión que cuenta la Argentina, las razones, es indudable, son otras y, por simple derivación, deben rastrearse internamente. Las causas de esta declinación son internas y se deben a las políticas económicas aplicadas localmente por los liberales a partir de 1976. ¿Cuáles son los ejes de la política económica que motivaron la declinación? Pueden ser singularizados seis ejes, expresados en propuestas e instrumentos económicos, que dominaron el discurso legitimador de esa infames políticas económicas: 1. se privilegió el capital financiero por encima de los recursos productivos; 2. se asumió un modelo promotor de la reducción del gasto público y de la eliminación de todo déficit fiscal, 3. se implementó el desmantelamiento de las estructuras administrativas y productivas del estado; 4. se desvalorizó el concepto de moneda hasta descalificar incluso su emisión.
No hay desarrollo sin industria.
Argentina, al igual que otros paises de tradición rentista que han obtenido ventajas de sus riquezas naturales, ha engendrado una clase dirigente que ha hecho DE LA PREDICA ANTIINDUSTRIAL UNO DE SUS ARGUMENTOS PREFERIDOS. Sector "ineficiente, caro y atrasado" e industriales "poco competitivos, evasores y succionadores de subsidios" suelen ser reflexiones recurrentes de los voceros de esos grupos. Es más, los fundamentalistas de ese evangelio, adjudican las culpas del agotamiento del modelo agroexportador, a una mezcla de factores, tales como "proteccionismo", "populismo" y "estatismo". Una circunstancia agravante es la aceptación de estos argumentos por otros sectores de la población. Argentina se modernizó antes de industrializarse. Su temprano desarrollo en materia urbana, disponibilidad de infraestructura de transporte, red eléctrica y de aguas, así como sistemas de salud, educación y cultura de avanzada, que se expresaba en el Buenos Aires de principios de siglo, deslumbró a muchos convenciéndolos DE LA INUTILIDAD DE PROMOVER UN DESARROLLO INDUSTRIAL frente a la fácil bonanza generada por la asociación de tierras fértiles, inversiones extranjeras y exportaciones agropecuarias. Por el contrario, en los paises desarrollados LA MODERNIZACIÓN LLEGÓ CON LA INDUSTRIA. Bajo diferentes formas pero SIEMPRE DE LA MANO DEL DESARROLLO MANUFACTURERO. El empresario industrial fue un factor de progreso frente al señor de la tierra. Durante los años noventa se perdieron más de 600.000 puestos de trabajo en el sector manufacturero ante la complacencia de los dirigentes y la indiferencia de los dirigidos (que buena culpa tienen por tolerar lo que debería enfurecer). Mientras que en 1975 un 16% de los ocupados pertenecía al sector manufacturero, en 1989 la proporción había disminuido al 12% para reducirse a sólo el 7% a fines del milenio. Esto significa que actualmente sólo UNO DE CADA 15 TRABAJADORES SE DESEMPEÑA EN UNA ACTIVIDAD MANUFACTURERA. Frente a estas cifras no faltará quien argumente que la reducción del empleo industrial es un hecho que se registra a escala mundial que no implica desindustrialización y que, más bien, expresa el aumento de productividad manufacturera sumado al crecimiento de las actividades de servicios. Pero en el caso de naciones muy industrializadas a pesar de los fuertes incrementos de productividad y el desarrollo del sector servicios, UNO DE CADA TRES O DE CADA CUATRO TRABAJADORES SIGUE VINCULADO LA INDUSTRIA. El sector de servicios en los paises de vanguardia suele ser de alta productividad y estar referido a PRODUCCIONES DE CONTENIDO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO, como es caso del desarrollo de software, innovaciones técnicas, diseño, etc. Por el contrario, en la Argentina las actividades de ciencia y tecnología son prácticamente inexistentes mientras que se ha incrementado la producción de servicios de baja productividad, como el comercio ambulatorio y de kiosko, el remise, el reciclaje de basura, el trueque, los trabajos comunitarios en el marco de planes sociales, etc. Las consecuencias de la desindustrialización son terminantes: pobreza y desempleo.
viernes, 23 de septiembre de 2005
El Estado protector
El Estado debe imponer adecuados 'estándares de desempeño' como contrapartida a la asistencia proporcionada a los sectores privados -el más importante de los cuales deben ser grandes gastos en investigación y desarrollo-. Cada caso de exitoso incremento de las exportaciones manufactureras ha sido un resultado de políticas ISI. Las naciones exitosas han sido estratégica y selectivamente reclusas más que meramente 'abiertas' -como recomienda el Banco Mundial. Estas naciones practicaron una exclusión selectiva (abriendo algunos mercados a las transacciones externas y manteniendo otros cerrados). Otro elemento requerido, en directa oposición a las concepciones del Banco Mundial, es el distanciamiento que una nación debe alcanzar respecto de la ETN. Como portadores de IED, las ETN son comúnmente vistas como elementos constitutivos de cualquier programa efectivo de desarrollo. UN ANÁLISIS DE CORRELACIÓN PARCIAL DEMUESTRA QUE LA IED SE HALLA NEGATIVAMENTE CORRELACIONADA CON LA CAPACIDAD DE UNA NACIÓN PARA PRODUCIR INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO, PATENTES, PUBLICACIONES CIENTÍFICAS Y CIENTÍFICOS E INGENIEROS INVOLUCRADOS EN INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO. Además, mientras más pronto una nación acepta la entrada de ETN, es menos probable que desarrolle la independencia nacional requerida para crear líderes nacionales fuertes . Las naciones que alientan a las ETN a adquirir a través de fusiones la mayoría de la propiedad de las empresas locales son también naciones con bajos niveles de investigación y desarrollo. Así, mantener fuera a las ETN de casi todos los limitados sectores de la economía de una nación parece ser la mejor política para el éxito nacional. Lejos de los dictados del Banco Mundial de que las empresas se desarrollan en el contexto del sector privado, la experiencia demuestra que las empresas de propiedad del Estado frecuentemente devienen líderes nacionales agrupando a otras empresas privadas debido a sus positivos impactos externos
Elogio del Estado
El Estado debe ser un instrumento para inducir y orientar directamente el proceso de acumulación. La relación entre Estado y capital no es una de igualdad. EL ESTADO TIENE QUE TENER LOS MEDIOS PARA DISCIPLINAR AL CAPITAL, y la capacidad de operar empresarialmente como un "primer motor" inaugurando nuevas industrias y sectores. Con respecto a las políticas de apertura de un país en desarrollo, el Estado no puede aceptar ventajas comparativas estáticas, debe ser capaz de recrear ventajas comparativas a medida que una nación avanza por las etapas del desarrollo tecnológico. El Estado debe tener la capacidad de liderazgo en su relación con el capital . Esta yuxtaposición puede surgir solamente cuando el Estado tiene a su cabeza una burocracia altamente entrenada. El Estado debe inserto en relaciones sociales con el sector privado a traves de administraciónes conjuntas, o mediante reuniones, paneles, comisiones, etc., que le posibilitan a las reparticiones estatales relevantes UNA COMPRENSIÓN PROFUNDA DE LAS NECESIDADES Y CAPACIDADES DEL SECTOR PRIVADO. Este Estado vigoroso, emprendedor e independiente se encuentra particularmente en Japón, Corea y Taiwán donde hizo posible un desarrollo económico rápido y sostenido. La manufactura es la actividad fundamental que da origen al desarrollo. La exitosa incorporación del sector manufacturero es vista, sobre todo, como resultado de las nuevas instituciones puestas en movimiento a través de inteligentes políticas gubernamentales de desarrollo que se articulan en la creación de un nuevo mecanismo de control entre el gobierno y el sector privado. La evidencia empirica demuestra que las naciones "salen adelante" si confían en las actividades bancarias de fomento, si practican la exclusión selectiva que mantiene algunos mercados internos cerrados a empresas extranjeras y procuran la formación de poderosas empresas nacionales con crecientes capacidades productivas basadas en conocimiento. En este contexto pasar adelante implica soslayar las doctrinas del FMI y del Banco Mundial con respecto a la Inversión Extranjera Directa. Las IED retardan en lugar de conducir a ciclos de expansión de la inversión doméstica. Las bases fundacionales de la formación de capital y de la profundización tecnológica provienen en primera instancia de la inversión del sector público, y no de la IED.
Las IED, las ETN y la falta de Estado
Solo en Asia oriental podemos ver naciones que han experimentado un rápido desarrollo durante la era neoliberal. Esos países HAN RECHAZADO CONCIENTEMENTE CASI TODOS LOS DICTADOS DEL NEOLIBERALISMO, sobre todo en cuanto a los términos de sus relaciones con las empresas transnacionales (ETN). Ellos han utilizado la política del Estado Desarrollista para construir densos, altamente intensivos y dinámicos sistemas de producción nacional. Cuando han aceptado ETN en su territorio no se han mostrado pasivos ni complacientes, exigiendo reciprocidad en términos de beneficios tecnológicos, entrenamiento y efectos de eslabonamiento. Los neoliberales preconizan una apertura general a la inversion extranjera directa (IED) realizadas por las Empresas Transnacionales (ETN) porque eso logra que el pais incorpore tecnologia de punta. La IED es vista como un medio de desarrollo económico rápido porque proporciona dos cruciales elementos ausentes en las naciones en desarrollo (1) inversión de capital y (2) el cambio tecnológico incorporado. Puesto que el cambio tecnológico se halla plasmado en nuevo equipamiento de capital, las naciones que reciben grandes inyecciones de IED probablemente serán también capaces de saltarse un complejo proceso de evolución tecnológica y acceder a los niveles superiores de los modernizados procesos de producción empleando un completo rango de Tecnologías de Información (TI). Todo esto, sin embargo, depende del establecimiento de amplios vínculos entre las ETN y los productores domésticos. Las ETN, en teoría, podrían ser incubadoras de importantes derrames. ¿Pero están esos supuestos efectos siendo realizados? La respuesta es: no necesariamente. Mientras Taiwán, Singapur y Corea han tenido algún éxito importante en actividades intensivas en altos conocimientos relacionadas con la producción global tales historias de éxito parecen ser excepcionales. Generalmente, los países en desarrollo que participan en cadenas de producción internacional NO SON IMPLICADOS EN LAS PARTES DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN CON INTENSIVA CALIFICACIÓN Y TECNOLOGÍA. No son las empresas locales las que fabrican los componentes más sofisticados. Los procesos de producción controlados por la nación en desarrollo generalmente se limita a montajes de escaso valor agregado y otros procesos intensivos en trabajo tales como servicios de embalaje y conserjería. La única excepción a tales hallazgos se relaciona con los sistemas de producción del este de Asia. Porque en Asia un Estado fuerte y protector de su industria no permitio esto bajo ningun punto de vista y exigiò una autentica transferencia tecnologica. En el resto de las regiones del mundo, en donde existen los Estados minimos, ausente, pasivos que dejan hacer al mercado, las estadísticas que muestran una considerable expansión de las exportaciones intensivas en tecnología y destrezas técnicas son engañosas. Estas exportaciones corresponden a componentes producidos en los países tecnológicamente más avanzados, mientras que los países en desarrollo son contratados principalmente para las etapas de montaje de baja calificación, y bajo valor agregado, en cadenas de producción global generalmente organizadas por las ETN. Así la expansión de tales exportaciones no ha sido acompañada por aumentos concomitantes en valor agregado e ingresos obtenidos por los países en desarrollo.
ETN, IED y tecnologia
Solo en Asia oriental podemos ver naciones que han experimentado un rápido desarrollo durante la era neoliberal. Esos países HAN RECHAZADO CONCIENTEMENTE CASI TODOS LOS DICTADOS DEL NEOLIBERALISMO, sobre todo en cuanto a los términos de sus relaciones con las empresas transnacionales (ETN). Ellos han utilizado la política del Estado Desarrollista para construir densos, altamente intensivos y dinámicos sistemas de producción nacional. Cuando han aceptado ETN en su territorio no se han mostrado pasivos ni complacientes, exigiendo reciprocidad en términos de beneficios tecnológicos, entrenamiento y efectos de eslabonamiento. Un gran número de trabajos empíricos demuestra que el intento neoliberal de demonizar al Estado, particularmente al Estado en la fase ISI (Industrializacion por sustitucion de importaciones), carece ampliamente de validez empírica. Durante las dos últimas décadas hemos presenciado un complejo movimiento doble consistente en la santificación de la inevitabilidad de la "globalización" y simultáneamente la demonización del Estado. Con respecto al Estado se sostiene con gran solemnidad que Estados pasivos y dóciles pueden promover desarrollo, pero solo en la medida en que restrinjan sus actividades a la provisión de soporte institucional para una economía de mercado. Tal soporte institucional es generalmente definido en términos de una apertura general a la inversión extranjera directa (IED), privatización de todas las empresas públicas, la imposición de un mercado de trabajo "flexible" que elimine el poder de los sindicatos, y una política de apertura comercial sin restricciones. La literatura de investigación referida a las Empresas Transnacionales (ETN) y a la Inversión Extranjera Directa (IED) es extensa. La IED es vista como un medio de desarrollo económico rápido porque proporciona dos cruciales elementos ausentes en las naciones en desarrollo (1) inversión de capital y (2) el cambio tecnológico incorporado. Se afirma comúnmente que una baja relación capital/trabajo (K/L) constituye el problema clave para el desarrollo en la mayoría de las naciones. Mientras algunas variantes de la investigación moderna se han alejado de esta conceptualización para enfatizar el 'capital social' y se argumenta sin embargo que LA BAJA PRODUCTIVIDAD CRÓNICA DE LAS NACIONES EN DESARROLLO ES EN GRAN PARTE UNA FUNCIÓN DE UNA BAJA TASA DE AHORRO NACIONAL y de una insuficiente variedad de maquinaria y equipo disponible por trabajador.
Además, puesto que el cambio tecnológico se halla plasmado en nuevo equipamiento de capital, las naciones que reciben grandes inyecciones de IED probablemente serán también capaces de saltarse un complejo proceso de evolución tecnológica y acceder a los niveles superiores de los modernizados procesos de producción empleando un completo rango de Tecnologías de Información (TI) de punta. Todo esto, sin embargo, depende del establecimiento de amplios vínculos entre las ETN y los productores domésticos.
Las ETN, en teoría, podrían ser incubadoras de importantes derrames. Sin embargo, la pregunta permanece: ¿están esos supuestos efectos siendo realizados? La respuesta es no necesariamente y raramente se producen. Mientras Taiwán, Singapur y Corea han tenido algún éxito importante en actividades intensivas en altos conocimientos relacionadas con la producción global tales historias de éxito parecen ser excepcionales. Generalmente, los países en desarrollo que participan en cadenas de producción internacional NO SON IMPLICADOS EN LAS PARTES DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN CON INTENSIVA CALIFICACIÓN Y TECNOLOGÍA. No son las empresas locales las que fabrican los componentes más sofisticados. Los procesos de producción controlados por la nación en desarrollo generalmente se limita a montajes de escaso valor agregado y otros procesos intensivos en trabajo tales como servicios de embalaje y conserjería. La única excepción a tales hallazgos se relaciona con los sistemas de producción del este de Asia. Porque en Asia un Estado fuerte y protector permitio esto y exigiò una autentica transferencia tecnologica. En el resto de las regiones del mundo, las estadísticas que muestran una considerable expansión de las exportaciones intensivas en tecnología y destrezas técnicas de los países en desarrollo son engañosas. Mucho de las competencias corporizadas en estas exportaciones corresponden a componentes producidos en los países tecnológicamente más avanzados, mientras que los países en desarrollo son contratados principalmente para las etapas de montaje de baja calificación, y bajo valor agregado, en cadenas de producción global generalmente organizadas por las ETN. Así la expansión de tales exportaciones no ha sido acompañada por aumentos concomitantes en valor agregado e ingresos obtenidos por los países en desarrollo.
Además, puesto que el cambio tecnológico se halla plasmado en nuevo equipamiento de capital, las naciones que reciben grandes inyecciones de IED probablemente serán también capaces de saltarse un complejo proceso de evolución tecnológica y acceder a los niveles superiores de los modernizados procesos de producción empleando un completo rango de Tecnologías de Información (TI) de punta. Todo esto, sin embargo, depende del establecimiento de amplios vínculos entre las ETN y los productores domésticos.
Las ETN, en teoría, podrían ser incubadoras de importantes derrames. Sin embargo, la pregunta permanece: ¿están esos supuestos efectos siendo realizados? La respuesta es no necesariamente y raramente se producen. Mientras Taiwán, Singapur y Corea han tenido algún éxito importante en actividades intensivas en altos conocimientos relacionadas con la producción global tales historias de éxito parecen ser excepcionales. Generalmente, los países en desarrollo que participan en cadenas de producción internacional NO SON IMPLICADOS EN LAS PARTES DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN CON INTENSIVA CALIFICACIÓN Y TECNOLOGÍA. No son las empresas locales las que fabrican los componentes más sofisticados. Los procesos de producción controlados por la nación en desarrollo generalmente se limita a montajes de escaso valor agregado y otros procesos intensivos en trabajo tales como servicios de embalaje y conserjería. La única excepción a tales hallazgos se relaciona con los sistemas de producción del este de Asia. Porque en Asia un Estado fuerte y protector permitio esto y exigiò una autentica transferencia tecnologica. En el resto de las regiones del mundo, las estadísticas que muestran una considerable expansión de las exportaciones intensivas en tecnología y destrezas técnicas de los países en desarrollo son engañosas. Mucho de las competencias corporizadas en estas exportaciones corresponden a componentes producidos en los países tecnológicamente más avanzados, mientras que los países en desarrollo son contratados principalmente para las etapas de montaje de baja calificación, y bajo valor agregado, en cadenas de producción global generalmente organizadas por las ETN. Así la expansión de tales exportaciones no ha sido acompañada por aumentos concomitantes en valor agregado e ingresos obtenidos por los países en desarrollo.
jueves, 22 de septiembre de 2005
Suecia e Inglaterra
Los liberales ortodoxos nos dicen que si queremos ser competitivos, debemos aplicar siempre las teorías neoliberales que nos llevan a la desregulación laboral, bajada de impuestos, menos Estado, menos derechos sociales, más individualismo, menos salario, etc. Cuanta más libertad se le da al rico mejor están los pobres (no se rían, por favor). Así sin las ligaduras de los impuestos los ricos tienen un mayor incentivo para generar crecimiento. Los países que tienen elevados impuestos, muchos gasto social y público, y que regulan el mercado condenan a la gente a seguir siendo pobres y no avanzando social y económicamente. Pero en la cancha se ven los pingos. Comparemos Inglaterra cuna y estandarte del neoliberalismo thacheriano con Suecia campeona del estado de bienestar. En los últimos cuarenta y tres años, el PIB sueco ha sido superior durante treinta y seis años al del Inglaterra. En el año 2002, el PIB sueco per cápita fue de 27.310 dólares y el británico de 26.240. En cuanto a la calidad de vida, Suecia alcanza el tercer puesto mundial, mientras que el Inglaterra ocupa el onceavo. En esperanza de vida, los suecos siguen ocupando el tercer puesto mientras que los ingleses ocupan el veintinueve. En Suecia hay 74 líneas telefónicas y 62 ordenadores por cada cien personas, en el Inglaterra, 59 y 41, respectivamente. La ONU en su informe sobre el Desarrollo Humano, publicado en el 2004, señala que el 6 % de la población sueca vive por debajo del umbral de la pobreza, mientras que la población inglesa afectada es del 15 %. El 7 % de los suecos son analfabetos funcionales, mientras que la cifra de británicos es del 21 %. Sobre igualdad de clases, los británicos tienen tres veces más posibilidades de permanecer en la clase económica en la que nacieron que los suecos. Esto es reflejo del clasismo y conservadurismo de la sociedad británica, haciendo desaparecer el MITO de que el neoliberalismo con sus desregulaciones fomenta las oportunidades humanas. En cuanto a la distribución de la riqueza, según la ONU, el 10% de la población sueca más rica posee 6,2 veces más que el 10% de los suecos más pobres. En el Inglaterra es 13,8 veces. Como podemos ver, Suecia es un modelo que se acerca a la justicia social mientras que los británicos se alejan, con el añadido (esto produce dolor, mucho dolor al neoliberalismo) que la economía sueca es mucho más competitiva que la británica y la norteamericana. La mayor parte del siglo XX, en Suecia se aplicaron políticas socialdemocratas, cuya finalidad era disminuir las desigualdades sociales, a esta política los liberales la califican como de “impuestos abusivos” y “grandiosos gastos sociales”, en definitiva que son políticas que van en contra del desarrollo humano, ¿Se lo creen ustedes?. El neoliberalismo, parte de una serie de MITOS, como la superioridad de lo privado sobre lo público. Esto no es así, ejemplos hay, la privatización de los ferrocarriles ingleses teniendo que ser devueltos al sector público por la mala gestión privada, la caída de empresas norteamericanas emblemáticas como Worldcom, Enron, los desastres en las privatizaciones de los sistemas públicos de aguas, el hundimiento de los sistemas privados de jubilación de los chilenos, etc, etc, etc, etc.
miércoles, 21 de septiembre de 2005
El gigante despierto
La capacidad de China de crear riqueza de manera sostenible se debe a la competitividad de su economía, y ésta depende de su industria de base y de la competitividad de sus firmas. Por ahora, la expansión internacional se ha basado en la explotación conjunta del mercado interior mediante fórmulas de COOPERACIÓN EMPRESARIAL CON SOCIOS EXTRANJEROS –aprovechándose del aluvión de inversión directa extranjera (IDE)– y en la exportación de bienes de consumo de fabricación propia. El reto pendiente es la salida al exterior a través de inversiones directas fuera del país. El desembarco internacional ha comenzado. Las firmas chinas desplegaron ya en 2004 una intensa actividad en el extranjero. Por ejemplo, Shanghai Baosteel Group, el principal grupo siderúrgico, anunció la inversión más grande realizada fuera del país por una empresa china. Baosteel constituirá una sociedad mixta en Brasil junto con la Companhia Vale do Rio Doce por valor de 1.500 millones de dólares. El mayor fabricante de automóviles, Shanghai Automotive Industry Corporation ha firmado un acuerdo para adquirir una participación mayoritaria en el fabricante coreano Ssangyong por unos 550 millones de dólares. Tianshi Group International, la empresa privada más grande de China estudia instalar en Argentina su primera planta industrial fuera de China para convertir al país en la sede regional de operaciones para Sudamérica y Centroamérica. Tianshi Group International es una empresa productora de nutrientes en base a hierbas fundada en 1995. El décimo plan quinquenal del Gobierno de Pekín (2001-2005) respalda de forma explícita la internacionalización de sus principales empresas. En una economía marcada por cuatro décadas de planificación e intervencionismo, no es de extrañar que las multinacionales emergentes sean en su mayoría monopolios o semimonopolios públicos. Estos grandes consorcios, como Baosteel en el sector de la siderurgia, Sinopec en hidrocarburos y China Mobile en telecomunicaciones, mantienen una posición privilegiada en el mercado interno en sectores donde el tamaño es un factor determinante. A estas empresas estatales con aspiraciones globales se les unen empresas de capital mixto como Haier, líder nacional en electrodomésticos; Huawei, líder en equipos de telecomunicaciones, y TCL, el mayor fabricante de televisores del mundo. Son SOCIEDADES SEMIPÚBLICAS PARTICIPADAS POR GOBIERNOS LOCALES E INVERSORES PRIVADOS, lideradas por emprendedores y no por burócratas. Grupos como TCL, Ningbo Bird, el principal fabricante chino de teléfonos móviles y Lenovo, el mayor fabricante de ordenadores personales en Asia, compiten intensamente entre sí y contra sus adversarios multinacionales. El objetivo prioritario de las 50 principales empresas chinas a la hora de "saltar la Gran Muralla" es la búsqueda de nuevos mercados. El hecho de que las firmas chinas más competitivas sean semipúblicas, gestionadas por profesionales de la administración empresarial, es un dato revelador. La política industrial y el programa de reestructuración del sector público han facilitado la creación de grandes grupos empresariales capaces de desenvolverse en el extranjero. Hoy estas empresas sólo son cachorros, pero con el tiempo se convertirán en tigres hambrientos cuyo rugir se sentirá alrededor del planeta. China ha seguido el clásico camino de toda nación que se industrializa con éxito y habría llegado a la etapa 5:
1.protección
2.industrialización
3.llegada de masivas inversiones extranjeras atraídas por la industrialización
4.capacidad de exportación generada por el crecimiento de las industrias
5.realización de inversiones industriales directas fuera del país
1.protección
2.industrialización
3.llegada de masivas inversiones extranjeras atraídas por la industrialización
4.capacidad de exportación generada por el crecimiento de las industrias
5.realización de inversiones industriales directas fuera del país
La argentinización de EEUU
China es hoy la cuarta economía comercial más grande del planeta. El sostenidamente elevado crecimiento de su economía durante el último cuarto de siglo (cercano al 9%) ha situado a China como el 'taller del mundo'. EEUU está perdiendo rápidamente su competitividad industrial en beneficio de los productos chinos. La fuerza laboral estadounidense ocupada en manufacturas cayó en un par de décadas desde 29% a 10%, y seguirá descendiendo. Básica, intensiva en mano de obra y baja en tecnología, la producción manufacturera 'made in USA' ha cedido lugar a su similar china con un enorme mercado laboral, alta tecnología y una amplia base productiva. Por otra parte, en EEUU la fiebre de las empresas punto-com desvió cantidades enormes de recursos al desarrollo de tecnología que finalmente no reportó utilidades. SÓLO UNA PEQUEÑA PORCIÓN DE CAPITAL DE RIESGO ESTADOUNIDENSE FUE EN TODO ESE TIEMPO AL SECTOR INDUSTRIAL. En cambio, mucha de la abundante IED que recibió China se canalizó a su sector INDUSTRIAL. El retraso de la inversión en los EE.UU. acortó la brecha entre las capacidades industriales de ambos países y le ha permitido a China ganar la mano en la fabricación de productos básicos. Por último, como el tipo de cambio chino ha permanecido inalterado durante años, la desvalorización del yuan hace más barato comprar productos en China que fabricarlos dentro de los EE.UU. El mayor importador de productos chinos en los Estados Unidos es hoy una empresa estadounidense que antes sólo vendía bienes 'made in USA'.
Una pregunta
Invito a los Sres. Liberales de este foro a que se pongan la mano en el corazón y me contesten sinceramente la siguiente pregunta: imaginen que son unos poderosos capitalistas internacionales con intereses en empresas industriales. ¿Dónde invertirían? En un país donde el Estado protege sus industrias y las ayuda y no deja que la competencia extranjera las destruya o en un país que no tiene política industrial, que no se interesa en desarrollar sus industrias y prefiere consumir lo que otros producen a producir localmente. En pocas palabras: ¿Elegirían la Argentina o China?. Si yo fuera un capitalista industrial trataría de invertir en países que protegen sus industrias para que mi inversión industrial creciera allí sin mayores problemas y luego poder desde ese país empezar a exportar a otros países. Jamás invertiría en un país como la Argentina en donde los industriales son despreciados, donde la industria es mala palabra y donde seguramente me dejaran totalmente vulnerable frente a mis competidores instalados en otros paises. Si son sinceros, coincidirán conmigo.
El ejemplo chino
Mientras hace veinte años China era exportadora neta de materias primas y apenas exportaba productos manufactureros, en la actualidad se ha convertido en el primer consumidor mundial de todas las grandes materias primas necesarias para mantener en funcionamiento su formidable industrialización. Hoy China es la fabrica del mundo e inunda el planeta con sus producciones. ¿Cómo entender ese despertar del Dragón? ¿Cómo pudo China pasar de 15 dólares per cápita a casi 400 en sólo 25 años; y convertirse, desde hace dos años, en el primer país de atracción de inversiones extranjeras del mundo (52.000 millones de dólares en 2003 y 63.000 millones de dólares en 2004)?. ¿Por qué? POR LA TRANSFORMACIÓN INDUSTRIAL DE CHINA que se inició en 1980 a partir de una reforma que implementó un modelo de economía mixta. Se pasó de la propiedad absoluta del Estado a una economía de libre mercado controlada por un Estado que fomento la industrialización. China atrae capitales por se industrializó. La industrialización atrae las inversiones extranjeras. Los liberales sostienen lo contrario: que las inversiones extranjeras traen la industrialización. Como siempre los liberales piensan exactamente a la inversa de cómo funciona la realidad. Ellos dicen, la apertura económica trae industrialización. ¿Cuál es la realidad? que la protección trae industrialización y la industrialización atrae las inversiones extranjeras. Resumiendo, en la realidad el orden de los pasos son los siguientes: 1. protección,
2. industrialización,
3. llegada de inversiones extranjeras atraídas por la industrialización,
4. capacidad de exportación generada por el crecimiento de las industrias (esto es los liberales llaman “apertura económica”).
Los liberales dicen que todo sucede al revés: 1. apertura económica 2. llegada de inversiones extranjeras 3. industrialización, esto es una fantasía, un cuento de hadas como dice Verkoopt.
2. industrialización,
3. llegada de inversiones extranjeras atraídas por la industrialización,
4. capacidad de exportación generada por el crecimiento de las industrias (esto es los liberales llaman “apertura económica”).
Los liberales dicen que todo sucede al revés: 1. apertura económica 2. llegada de inversiones extranjeras 3. industrialización, esto es una fantasía, un cuento de hadas como dice Verkoopt.
Japón
A comienzos de la década de los setenta en tan sólo tres años el excedente comercial de Japón se quintuplicó. En ese momento Japón era el primer país del mundo en construcción naval, producción de motos, aparatos fotográficos y televisores y el segundo en automóviles, acero y fibras sintéticas. La forma en que se produjo este crecimiento económico convierte el caso del Japón en absolutamente peculiar comparado con el de otras latitudes. Hay tres elementos que explican este desarrollo:
1.EL NOTABLE DESEMPEÑO DE LA PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS.
2.LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO APOYANDO ESAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS y
3.LA PROTECCIÓN DE LAS MISMAS CON RESPECTO A LA COMPETENCIA EXTERIOR.
EL MITI (Ministerio dedicado a la tecnología y a la inversión) controló los intercambios con el exterior y centralizó el empleo de las divisas, pero también EVITÓ LA ENTRADA DE LA COMPETENCIA EXTRANJERA y AL MISMO TIEMPO PROMOVIÓ LA INNOVACIÓN. Buena parte de los avances industriales se debieron a la renovación del aparato productivo a través de la labor de este Ministerio. Los liberales dicen que la apertura económica genera empresas exportadoras competitivas, eso no es verdad, cuando se abre la economía lo que se hace es permitir que las empresas extranjeras destruyan las locales si las locales son débiles. ¿Cuándo un país empieza a exportar? Cuando las empresas locales, gracias a la protección comienzan a producir lo suficiente no solo abastecer el mercado interno sino también para abastecer otros mercados externos. O sea que la exportación es una consecuencia final de la protección. Los liberales, contra toda evidencia empirica, dicen (yo creo que sabiendo que mienten) que la desprotección industrializa, un absurdo total.
1.EL NOTABLE DESEMPEÑO DE LA PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS.
2.LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO APOYANDO ESAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS y
3.LA PROTECCIÓN DE LAS MISMAS CON RESPECTO A LA COMPETENCIA EXTERIOR.
EL MITI (Ministerio dedicado a la tecnología y a la inversión) controló los intercambios con el exterior y centralizó el empleo de las divisas, pero también EVITÓ LA ENTRADA DE LA COMPETENCIA EXTRANJERA y AL MISMO TIEMPO PROMOVIÓ LA INNOVACIÓN. Buena parte de los avances industriales se debieron a la renovación del aparato productivo a través de la labor de este Ministerio. Los liberales dicen que la apertura económica genera empresas exportadoras competitivas, eso no es verdad, cuando se abre la economía lo que se hace es permitir que las empresas extranjeras destruyan las locales si las locales son débiles. ¿Cuándo un país empieza a exportar? Cuando las empresas locales, gracias a la protección comienzan a producir lo suficiente no solo abastecer el mercado interno sino también para abastecer otros mercados externos. O sea que la exportación es una consecuencia final de la protección. Los liberales, contra toda evidencia empirica, dicen (yo creo que sabiendo que mienten) que la desprotección industrializa, un absurdo total.
¿Cuál fue el resultado de esto?
Toshiba, uno de los líderes mundiales en alta tecnología, es una empresa productora y distribuidora diversificada de productos eléctricos y electrónicos de alto valor agregado. La empresa es hoy en día la 7ª productora mundial del sector, con cerca de 160.000 empleados en todo el mundo, con una cifra de negocios de 47 billones de dólares.
Matsushita, esta empresa fue fundada en 1918, cuando Konosuke Matsushita (tenía entonces 23 años) fundó un pequeño taller con 2 trabajadores (su mujer y su cuñado), produciendo y vendiendo pequeños enchufes que el mismo diseñaba. Hoy en día, el grupo es una de las empresas más importantes del mundo en componentes electrónicas, productos de consumo electrónicos, pequeños electrodomésticos, equipos para automatización, comunicaciones, etc.
Mitsubishi da empeleo a cerca de 47.000 personas. Sus principales sectores de actuación son: energía, metales, maquinaria, química y alimentación.
MITSUI provee servicios de alto valor agregado, desde la comercialización de productos hasta el desarrollo industrial de una empresa.
TOYOTA es el tercer productor mundial de coches, ofreciendo desde mini vehículos hasta grandes camiones. Sus productos se comercializan en más de 140 países. Trabajan 264.096 personas en todo el mundo.
Estas empresas y muchas otras que hay que Japón jamás podrían haber aparecido ni prosperado en medio del “libre mercado” preconizado e implantado forzosamente por los liberales recalcitrantes de la Argentina. Tampoco lo harán mientras se siga aceptando su predica como si fuera una verdad santa.
Matsushita, esta empresa fue fundada en 1918, cuando Konosuke Matsushita (tenía entonces 23 años) fundó un pequeño taller con 2 trabajadores (su mujer y su cuñado), produciendo y vendiendo pequeños enchufes que el mismo diseñaba. Hoy en día, el grupo es una de las empresas más importantes del mundo en componentes electrónicas, productos de consumo electrónicos, pequeños electrodomésticos, equipos para automatización, comunicaciones, etc.
Mitsubishi da empeleo a cerca de 47.000 personas. Sus principales sectores de actuación son: energía, metales, maquinaria, química y alimentación.
MITSUI provee servicios de alto valor agregado, desde la comercialización de productos hasta el desarrollo industrial de una empresa.
TOYOTA es el tercer productor mundial de coches, ofreciendo desde mini vehículos hasta grandes camiones. Sus productos se comercializan en más de 140 países. Trabajan 264.096 personas en todo el mundo.
Estas empresas y muchas otras que hay que Japón jamás podrían haber aparecido ni prosperado en medio del “libre mercado” preconizado e implantado forzosamente por los liberales recalcitrantes de la Argentina. Tampoco lo harán mientras se siga aceptando su predica como si fuera una verdad santa.
Japón, Japón, que grande sos!!!!!
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, la economía japonesa se encontraba en serios problemas: la producción había disminuido, los alimentos escaseaban, la desocupación afectaba a millones de personas, la inflación crecía aceleradamente y las pérdidas materiales representaban una cuarta parte de la riqueza del país. Sin embargo, en tan solo tres décadas la economía nipona logró recuperarse y expandirse hasta llegar a ser la segunda potencia económica mundial. ¿Cómo puede explicarse este crecimiento económico ultrarrápido experimentado por Japón?. La explicación de esto es que se produjo una alianza entre el Estado japonés y los empresarios industriales nipones. El gobierno inició la recuperación económica del país mediante la elaboración de estrategias desarrollistas que ACENTUABAN EL ROL DEL ESTADO EN EL DESARROLLO INDUSTRIAL, pilar del progreso económico y del crecimiento sostenido. El Estado sería el responsable de la formulación de una POLÍTICA INDUSTRIAL, COMERCIAL Y FINANCIERA COHERENTE, que promovería el crecimiento y la competitividad en industrias seleccionadas, como industria pesada, química, automotriz y electrónica. El Ministerio de Economía y el Ministerio de Industria fueron los principales responsables de la ejecución de dichas políticas. Algunos de los objetivos de la política industrial japonesa más importantes fueron: la concentración económica necesaria para el desarrollo de una producción a gran escala; la transformación de Japón en una de las principales naciones industrializadas; la protección del país frente a la competencia extranjera en el mercado interno; la promoción del comercio exterior y el control de fuentes de abastecimiento.
El Ministerio de Industria y Comercio Exterior (MICE), creado en 1949, se convirtió en el gran defensor de los intereses de los grandes grupos empresariales. Entre las primeras medidas tomadas por el MICE se encuentran: la creación en 1951 del Banco de Desarrollo como FUENTE DE FONDOS A BAJO INTERÉS PARA LAS INVERSIONES INDUSTRIALES; LA INTRODUCCIÓN DE REFORMAS FISCALES EN FORMA DE PRÉSTAMOS PARA LA INVERSIÓN y el establecimiento de acuerdos de cooperación técnica con empresas extranjeras. Al mismo tiempo, el MICE incentivó la formación de grandes grupos industriales. Debido a que el MICE controlaba el comercio exterior, todas estas empresas contaban con CIERTA PROTECCIÓN FRENTE A LA COMPETENCIA EXTRANJERA. Así entre 1970 y 1985 se produjo un aumento del 800 por ciento en las exportaciones.
El Ministerio de Industria y Comercio Exterior (MICE), creado en 1949, se convirtió en el gran defensor de los intereses de los grandes grupos empresariales. Entre las primeras medidas tomadas por el MICE se encuentran: la creación en 1951 del Banco de Desarrollo como FUENTE DE FONDOS A BAJO INTERÉS PARA LAS INVERSIONES INDUSTRIALES; LA INTRODUCCIÓN DE REFORMAS FISCALES EN FORMA DE PRÉSTAMOS PARA LA INVERSIÓN y el establecimiento de acuerdos de cooperación técnica con empresas extranjeras. Al mismo tiempo, el MICE incentivó la formación de grandes grupos industriales. Debido a que el MICE controlaba el comercio exterior, todas estas empresas contaban con CIERTA PROTECCIÓN FRENTE A LA COMPETENCIA EXTRANJERA. Así entre 1970 y 1985 se produjo un aumento del 800 por ciento en las exportaciones.
lunes, 19 de septiembre de 2005
Según pasan los años
Luego de la crisis económica de 1949, la situación económica argentina a partir de 1953 había experimentado una sensible mejoría, que se tradujo en un nuevo crecimiento del Producto Bruto Interno. La actividad industrial retomó su ritmo expansivo, los índices inflacionarios parecieron controlados (el de 1954 fue apenas del 3,8%), los sueldos y salarios recuperaron su poder de compra. Mientras, en el frente externo, no sólo mejoraron las exportaciones, sino que las importaciones acompasaron las necesidades de la industria. Anticipando los cambios que sobrevendrían años después, numerosas inversiones extranjeras se implantaron en sectores claves de la economía como el automotriz, químico, farmacéutico, etc. Entre otros hechos se destacaba la obtención de un empréstito de 60 millones de dólares del Banco de Exportaciones e Importaciones de los Estados Unidos, destinado a ampliar la producción de hierro y acero, algo que permitiría alcanzar los logros que había obtenido Brasil con la creación de la usina de Volta Redonda, fundada en 1941, y que recién habría de implementarse con Frondizi. El problema más acuciante era la necesidad de combustibles ya que, por la insuficiente producción local de petróleo, un monto considerable de divisas debía ser empleado en su importación. Con el propósito de superar este cuello de botella, el gobierno peronista firmó un contrato con la Standard Oil de California para la extracción y refinación de petróleo en la provincia de Santa Cruz. Hecho que constituyó un arma política de ataque por parte de sectores nacionalistas, sumados a la oposición liberal. Luego de 1955, las políticas económicas de los gobiernos militares y civiles se caracterizaron por una pendularidad que respondía a proyectos contradictorios e incompatibles entre sí. A pesar de todo, en el período que va de 1955 a 1976, el país creció económicamente. El proceso de industrialización, basado, en sus primeras etapas, en el desarrollo del mercado interno y las industrias livianas, siguió experimentando los cambios que habían comenzado hacia el final del gobierno de Perón, AL PROMOVERSE LA CREACIÓN DE CIERTAS INDUSTRIAS BÁSICAS Y DARSE ÉNFASIS A LA NECESIDAD DE CAPITALES EXTERNOS. En una etapa posterior se agregó UN TÍMIDO INTENTO DE EXPORTACIÓN DE MANUFACTURAS. De seguir, estimular y acentuar esta tendencia podríamos haber pasado del modelo ISI (industrialización por sustitución de importaciones) a uno IOE (industrialización orientada a las exportaciones) como pasó en Asia. Como la Argentina tenía hasta mediados de los ‘70, un aparato industrial con problemas pero de dimensiones respetables, ciertos niveles de protección, controles de cambio, tasas reguladas de interés, un sistema financiero bastante controlado y, a pesar de las crisis en la balanza de pagos y procesos inflacionarios, tasas de crecimiento relativamente buenas, hubiera sido posible de no hacer sido por lo que vino después. A partir de 1976 comenzó al verdadero desastre, el aparato productivo industrial fue destruido sin contemplaciones ni miramientos, de forma prolija, metódica, e ininterrumpidamente durante mas de 30 años de política neoliberal. Los liberales, no solo nos hicieron perder una oportunidad histórica de iniciar en Latinoamérica un modelo asiático de crecimiento sino que también llevaron al país a un desastre colosal del que apenas nos estamos recuperando y todavía tienen el tupé de dar impartir consejos y amenazas con el seño fruncido y el dedo acusador. ¡¡¡¡¡Que caraduras!!!!!
domingo, 18 de septiembre de 2005
No saben, no contestan
Si entre 1994 y 2002 México recibió 12.000 millones de dólares de promedio anual en IED y eso es la solucion de todos los problemas ¿entonces porque?
1. ¿por qué entre 1995 y 2000 la investigación y desarrollo en la manufactura como porcentaje del producto manufacturero se situó en México en 0,22 por ciento, contrastando con el 2,66 por ciento de Corea del Sur?
2. ¿porque el sector manufacturero solo pudo absorber menos de un 12 por ciento de las personas que buscaban trabajo por primera vez y en el sector manufacturero, el crecimiento del empleo ha ido disminuyendo desde 1997?.
3. ¿por qué a pesar de registrarse un incremento del 18 por ciento en la productividad, los salarios en la industria manufacturera han disminuido un 13 por ciento desde 1994?.
4. ¿por qué la población sin educación primaria completa pasó de 24 por ciento en 1995, a 28 por ciento en 2000?.
5. ¿por qué en la década del 90, aproximadamente 300.000 mexicanos emigraron anualmente a Estados Unidos, frente a menos de 200.000 que se registraban en la del 80?
A ver, liberales ilustrado, explinquen PORQUE?
1. ¿por qué entre 1995 y 2000 la investigación y desarrollo en la manufactura como porcentaje del producto manufacturero se situó en México en 0,22 por ciento, contrastando con el 2,66 por ciento de Corea del Sur?
2. ¿porque el sector manufacturero solo pudo absorber menos de un 12 por ciento de las personas que buscaban trabajo por primera vez y en el sector manufacturero, el crecimiento del empleo ha ido disminuyendo desde 1997?.
3. ¿por qué a pesar de registrarse un incremento del 18 por ciento en la productividad, los salarios en la industria manufacturera han disminuido un 13 por ciento desde 1994?.
4. ¿por qué la población sin educación primaria completa pasó de 24 por ciento en 1995, a 28 por ciento en 2000?.
5. ¿por qué en la década del 90, aproximadamente 300.000 mexicanos emigraron anualmente a Estados Unidos, frente a menos de 200.000 que se registraban en la del 80?
A ver, liberales ilustrado, explinquen PORQUE?
Mexico y el libre comercio
Bajo la liberalización de las inversiones en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México recibió importantes flujos de capitales y logró aumentar sus exportaciones. Sin embargo, esos procesos no permitieron generar significativamente más empleos, no desencadenaron aumentos salariales, mientras que acentuaron los flujos migratorios y la dependencia científico-tecnológica . Los liberales insisten en que se debe manejar manejar las inversiones y el flujo de capital bajo la forma de reglas comerciales. Esa propuesta se sustenta en una concepción que postula que favoreciendo la entrada de capitales se alimentaría el motor del crecimiento económico, y con ello mejoraría la productividad o se generarían más fuentes de trabajo. Una revisión de la situación de México bajo el TLCAN ofrece evidencias sobre las consecuencias de ese régimen de inversiones regulado por un acuerdo de libre comercio internacional. En los últimos años se viene acumulando evidencia que muestra que en México bajo el TLCAN existió una inicial llegada masiva de inversiones, sin que necesariamente mejoraran las condiciones económicas, y mucho menos las sociales y ambientales. Para empeorar más las cosas, México ha perdido buena parte de sus capacidades para revertir los efectos negativos asociados a algunas de las actividades desencadenadas por ese flujo de inversión, ya que esos mismos acuerdos de comercio limitan seriamente las capacidades nacionales de establecer estrategias en desarrollo. Es común que los gobiernos defiendan la apertura a la inversión insistiendo en que ello promoverá el crecimiento económico, y por lo tanto es muy útil observar la experiencia mexicana. En ese país, a fines de la década del 80, se concretó un proceso de apertura y liberalización. Sus defensores sostenían que la apertura de los mercados y reducción del papel del Estado buscaba generar un sector manufacturero competitivo internacionalmente, con el supuesto objetivo de modernización, incremento de las exportaciones y crecimiento del empleo. Podemos preguntarnos cuáles han sido los resultados de ese proceso, y más específicamente si el aumento de inversiones realmente logró los objetivos de potenciar la industria y aumentar la demanda de empleo. Los años 90 registran niveles sin precedentes de IED a nivel mundial. Y en este marco de grandes inversiones, México tuvo una posición “privilegiada. Entre 1994 y 2002 México recibió 12.000 millones de dólares de promedio anual. Paralelamente, en el ámbito interno, el gobierno logró condiciones económico-sociales que asegurarían la estabilidad interna, reduciendo el déficit fiscal y controlando la inflación tanto a través de una política monetaria restrictiva como del compromiso de empresarios y trabajadores de no aumentar los precios ni presionar por aumento de salarios. A consecuencia de los grandes flujos de inversiones, las exportaciones más que se triplicaron. Sin embargo, el crecimiento de las importaciones fue aún mayor que el de las exportaciones y, por otro, el plan de estabilización basado en un ancla nominal cambiaria para controlar la inflación derivó en un peso sobrevaluado, contribuyendo así a la pérdida de competitividad y aumentar el déficit de la cuenta corriente. Estos factores demuestran que la estrategia emprendida no era sustentable en el largo plazo.Todos los datos muestran que esa IED no logró generar un fuerte empujón a la investigación e innovación propia de México. A pesar de registrarse un incremento del 18 por ciento en la productividad, los salarios en la industria manufacturera han disminuido un 13 por ciento desde 1994.
CONCLUSIÒN
Es muy ambiguo el argumento de la relación entre barreras comerciales y buena performance económica. Después de todo, la mayoría de los países que siguieron exitosamente a la Inglaterra de la Revolución Industrial lo hicieron bajo regímenes de comercio que, hoy en día, serían calificados como altamente restrictivos. Ni
la historia ni la evidencia reciente proporcionan argumentos para una correlación estrecha entre el nivel de las barreras comerciales y el crecimiento de largo plazo. Los gobiernos como los asesores económicos deben dejar de pensar que la integración económica internacional es un fin en sí misma. Las naciones en desarrollo tienen que integrarse a la economía mundial en sus propios términos, no en aquellos que les fijan los mercados globales o las instituciones multilaterales. Las economías exitosas son aquellas que en el pasado tomaron un enfoque estratégico y diferenciado en relación a la apertura. Hay pocas razones para pensar que en el futuro las cosas serán distintas.
la historia ni la evidencia reciente proporcionan argumentos para una correlación estrecha entre el nivel de las barreras comerciales y el crecimiento de largo plazo. Los gobiernos como los asesores económicos deben dejar de pensar que la integración económica internacional es un fin en sí misma. Las naciones en desarrollo tienen que integrarse a la economía mundial en sus propios términos, no en aquellos que les fijan los mercados globales o las instituciones multilaterales. Las economías exitosas son aquellas que en el pasado tomaron un enfoque estratégico y diferenciado en relación a la apertura. Hay pocas razones para pensar que en el futuro las cosas serán distintas.
APERTURA Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
Si se le pregunta a los liberales cuáles son los beneficios de la apertura, la respuesta será el aumento las IED (Inversiones Extranjeras Directas), debido a que generaràn empleo y produciràn aumento la productividad de la economía. Además, dirán que ningún país puede permanecer cerrado en una economía mundial globalizada. La evidencia de que las IED generan crecimiento económico per se es escasa. Muchos economistas se han aferrado a argumentos pro-comercio que no están apoyados por evidencia empírica. Así como los beneficios de las políticas de sustitución de importaciones fueron sobreestimados anteriormente, hoy día los beneficios de la apertura también están sobrevendidos de manera rutinaria en la literatura económica. Las críticas a la Industrialización Sustitutiva de Importaciones (ISI) han sido exageradas e injustas. En realidad el modelo ISI produjo importantes inversiones y tasas de crecimiento (5,5% anual desde 1950 hasta 1982). Contrariamente a los que aseguran a cara de perro los liberales, el crecimiento liderado por la ISI no produjo tremendas ineficiencias en la economía. De hecho la estrategia de la ISI funcionó bastante bien en un buen número de países hasta, por lo menos, la mitad de la década del 70 y constituyó “una estrategia de inversión exitosa”. La inversión y la estabilidad macroeconómica son los unicos factores que tienen una relación estadística significativa con el crecimiento económico. No sucede lo mismo con la apertura comercial, el volumen de comercio, ni la apertura de la cuenta de capitales, donde la relación estadística no tiene significación estadística. Lo mismo sucede con los niveles de consumo gubernamental y con los gastos totales del gobierno en porcentaje del PBI. Señores, esto es ciencia, aquí no hay razonamientos ideologicos, es la realidad empirica comprobada con objetividad. Por lo tanto, la evidencia a favor de la dupla gobierno pequeño/aperturacomercial ortodoxa, está bastante lejos de ser abrumadora. Las inversiones y las políticas macroeconómicas siguen siendo la clave.
viernes, 16 de septiembre de 2005
Jubilación a la chilena
Hace casi una generación, Chile inició una experiencia bajo la tutela de los Chicago Boys: privatizar las jubilaciones. Fue un excelente negocio financiero, pero no tanto para la gente. Una vez lanzado, millones de asalariados sufrieron una quita de 10%, destinada a cuentas que podían controlar sólo en teoría. Esos aportes se convertirían en inversiones que, a su vez, estimularían crecimiento y generarían altos retornos para capitalizarse, al final, en jubilaciones superiores a las del régimen convencional (o de reparto). Ahora que la primera generación del sistema empieza a jubilarse, LOS APORTANTES DESCUBREN QUE LAS REMUNERACIONES PERCIBIDAS SON INFERIORES A LAS QUE PROMETÍA LA PUBLICIDAD DE LOS FONDOS PRIVADOS. Pese al éxito del programa en términos financieros, el estado sigue desviando miles de millones de dólares a una red de seguridad para quienes cuyos aportes no han alcanzado siquiera para una jubilación mínima (US$ 140 mensuales). Este fondo de emergencia cubre otros segmentos a la intemperie. Por ejemplo, autónomos, trabajadores temporarios y demás mano de obra asociada a la economía informal. Se han quedado fuera del sistema. y CONSTITUYEN CASI LA MITAD DE LA FUERZA LABORAL CHILENA. Los liberales no repara en esos desajustes que empañan el “milagro chileno”. Aun aportantes de clase medias que han contribuido regularmente empiezan a advertir que sus cuentas privadas fueron objeto de saqueos, vía comisiones y honorarios ocultos. Por esa senda han sufrido desagios de hasta 33% y no alcanzan ya para una jubilación como la que habrían cobrado según el antiguo sistema de reparto. El caso chileno deja claro que crear cuentas privadas no resuelve muchos de los problemas que debieran afrontar EE.UU., la Unión Europea o Japón, donde sigue dominando el régimen de reparto –cada nuevo jubilado cobra de los aportes hechos por la población activa-, en órbita del estado. En total, Chile ha gastado más de US$ 66.000 millones en beneficios jubilatorios desde que la privatización está en vigencia. Pese a proyecciones iniciales, según las cuales el sistema estaría solventándose solo a esta altura, el financiamiento estatal complementario insume más de 25% del presupuesto, casi tanto como salud y educación juntos. Recientes encuestas en Chile revelan que si pudieran volver a optar, 90% DE QUIENES ESTÁN EN EL SISTEMA DE CAPITALIZACIÓN VOLVERÍAN AL DE REPARTO. Este tipo de encuestas los liberales las ocultan, obviamente. Los aportantes están obligados a pagar comisiones exorbitantes a los fondos administradores. El monto exacto sigue cuidadosamente soslayado, hasta por el gobierno. Pero un reciente estudio del Banco Mundial estima que de 25 a 33% de lo aportado al sistema por alguien que se haya jubilado en 2002 quedó en manos de los administradores. Muchos chilenos ignoran cuánto pagan y quién se queda con tanto. ¿Por qué? Por un viejo truco del negocio financiero: los informes trimestrales que recibe el aportante son imposibles de entender para un lego.
jueves, 15 de septiembre de 2005
Jubilandose en el libre merdado
El sistema de pensiones de libre mercado chileno se ha puesto como ejemplo para el resto de los países. Pero los costos para el gobierno son mucho más altos de lo que se predijo, los pagos a los contribuyentes mucho más bajos y con todo ello muchos chilenos son dejados fuera del sistema. En Chile mucha gente nunca es capaz de pagar lo suficiente como para reunir los requisitos que dan derecho a la mínima pensión de jubilación. Las pocas compañías privadas que componen el sistema tienen la capacidad de, esgrimiendo su poder oligopolístico; cargar sustanciosos honorarios obteniendo con ello grandes ganancias. Además el nuevo sistema, de hecho, no ha reducido la carga para el Tesoro Público que continúa pagando grandes sumas en pensiones de jubilación. En 1980, los “Chicos de Chicago” anunciaron la privatización de la Seguridad Social. Este sistema basado en el mercado, decían los Chicos de Chicago, daría a un trabajador chileno la libertad de contribuir en su jubilación según su propia elección, con el conocimiento de que ese salario retenido se invertiría y le sería permitido acumularlo individualmente en las transparentes, sagaces y eficientes manos del gestor de fondos privado con un mejor resultado que si era amontonado junto a las retenciones de otros empleados en el antiguo sistema público. Asimismo con el nuevo sistema, los empresarios eran “liberados” de pagar las contribuciones obligatorias para sus empleados y así podían ser más competitivos en los mercados nacionales e internacionales. En 1981 el gobierno de Pinochet comenzó a retirarse progresiva y unilateralmente del sistema de Seguridad Social público, reemplazándolo con compañías privadas conocidas como Administradores de Fondos de Pensiones (AFPs). Hoy por hoy es la única forma de asegurarse una jubilación para la mayoría de los trabajadores en Chile. Desde que el sistema se introdujo, el número de gente afiliada con un AFP ha aumentado constantemente hasta llegar a los más de seis millones, virtualmente igual al tamaño de la población económicamente activa de Chile. Pero de los que están apuntados, sólo alrededor del 44% paga regularmente al sistema. El otro 56% tiene pocas oportunidades de conseguir hacer los 240 pagos mensuales necesarios que les darían derecho a recibir el mínimo ingreso mensual de jubilación garantizado por el gobierno. El hecho que el 56% de los chilenos sean capaces de hacer, a lo más, pagos irregulares, tiene sus raíces en la naturaleza precaria del trabajo temporal, estacional e informal hay Chile por obra y gracia de la flexibilidad que impuso el régimen pinochetista. Muchos trabajadores agrícolas, por ejemplo, a menudo tienen trabajo constante sólo cuatro meses al año, así que necesitarían trabajar 60 temporadas para acumular las 240 contribuciones mensuales necesarias para garantizar los ingresos mínimos de jubilación. Las industrias exportadoras más dinámicas y con más demanda de mano de obra de Chile—fruta, forestal, pesca y aquacultura—tienen todas ellas demandas estacionales de trabajo y condiciones laborales “flexibles” que es lo que caracteriza todavía a la mayoría de los servicios y trabajos manufactureros. Con pocas oportunidades de aspirar a obtener el mínimo de pensión de jubilación, la gente trabajadora con bajos salarios y trabajo irregular tiene pocos incentivos para contribuir a los fondos de pensiones. Los que no reúnen los requisitos para poder obtener la pensión mínima de jubilación deben fiarse de la familia o solicitar una ayuda pública limitada en disponibilidad cuyo valor ronda la mitad de la pensión mínima de jubilación. Cuando en 1980 fue adoptado el decreto que establecía el sistema de los AFPs, se afirmó que “el costo de la reforma al Tesoro Público es cero.” La realidad es que el costo para el Tesoro Público ha sido significativo ya que el gobierno ha asumido costos mucho más elevados de los previstos. El mayor costo para el gobierno es que todavía tiene que pagar beneficios a 1.4 millones jubilados en el viejo sistema público dado que sólo unos pocos contribuyentes activos aportan fondos a ese sistema. Además, el gobierno tiene que proporcionar un “un bono de reconocimiento” a los que se cambiaron al sistema privado. Juntos estos dos costos del gobierno constituyen el 3% del PIB de Chile. Mientras estos costos de transición eventualmente disminuirán, otros costos son permanentes y seguro que se incrementarán. El sistema público de jubilación de la policía nacional y de las fuerzas armadas se dejó intocado por la reforma de 1981, creando un déficit anual continuado que promedia un 1.5% del PIB. La dictadura militar sospechosamente nunca puso su propia jubilación en el sector privado ¿por qué? ¿no confiaban en sus bondades?. Pero aún hay más, los jubilados del sistema de los AFP es posible que también se conviertan en una carga financiera en aumento para el estado. Si la recaudación privada sigue como esta, el gobierno tendría que garantizar la jubilación a cerca del 58% de los trabajadores. Es probable que la mayoría de los contribuyentes no estén en disposición de acumular los fondos necesarios para financiar la pensión mínima legal. por lo tanto tendrán que buscar el apoyo complementario del estado. De 1974 a 1980, el costo de mantenimiento del sistema público para el Tesoro promedió un 2.4% del PIB. Desde la creación del sistema de los AFPs, el costo para el Tesoro Público para mantener al sistema público y al sistema privado han promediado un 5.7% del PIB. Y así se mantendrá durante los próximos 20 años. A pesar de que virtualmente la jubilación de todos los trabajadores ha sido privatizada, el gobierno continuará teniendo que hacer desembolsos substanciales generales al margen de sus ingresos para suplir los inadecuados ahorros que brinda el sistema de Seguridad Social privado. Esto es lo que Lawrence calla al recomendar este sistema para todo el universo conocido.
Fallas del mercado
Bajo determinadas condiciones SE TORNA NECESARIA LA INTERVENCIÓN ESTATAL en el mercado para corregir resultados subóptimos que el “egoísmos individual” no es capaz de subsanar. Las fallas de mercado aparecen cuando no están dadas las condiciones para mercados perfectos. La teoría de las fallas de mercado se ocupa de los problemas económicos cuando las soluciones por fuera del mercado conducen a mejores resultados que las de mercado. Se designan estos casos como monopolios naturales, información asimétrica, efectos externos, bienes bienes públicos y desindustrialización. Cuando ocurren fallas de mercado, a través de intervenciones estatales se podrán mejorar los resultados. El Estado puede poner a disposición bienes o fijar reglas de juego adecuadas para los participantes del mercado. Es aceptado que en los procesos de producción y consumo se producen múltiples costos para el público que no se reflejan en el precio de mercado. Estos son los llamados efectos externos. Los efectos externos son aquéllos que en una actividad económica producen beneficios positivos o negativos para no participantes. De manera que el mercado no siempre brinda la información real a los que participan en el individualmente. Los mercados perfectos se caracterizan por ser tipos ideales donde todos los participantes en el mercado tienen el mismo grado de información. La información asimétrica describe una forma de falla de mercado. Esta información asimétrica permite ejercer poder económico. Por ejemplo, en el mercado de autos usados, los vendedores tienen mejor información que los compradores y eso le permite vender a alto precio bienes de poca calidad. Un monopolio natural tiene lugar, cuando los costos de producción son muy altos siendo los costos de la posterior puesta a disposición relativamente bajos. En el caso de monopolio natural es reconocida la necesidad del Estado de poner a disposición los bienes porque la entrada de un segundo oferente es desde el punto de vista económico ante todo ineficiente y también improbable a largo plazo. No obstante, con la creciente desacreditación de la actuación de las empresas públicas, estos mercados son provistos crecientemente por manos privadas por razones ideológicas. Bienes públicos son bienes sobre los que existe una demanda social pero, no obstante, no existe ninguna oferta en los mercados privados. Ellos son por consiguiente una forma de falla de mercado y por ello se justifica una intervención del Estado en estos acontecimientos de mercado, así como su provisión por parte del Estado. Otra falla del mercado es que estos no fomentan la aparición de desarrollo tecnológico (pero si saben usufructuarlo después de que estos aparecen) porque desarrollar tecnología nueva es muy costoso y poco rentable. Tampoco fomentan la industrialización. Esto ha quedado demostrado en los últimos 50 años, en donde se ha visto que los únicos países que se han industrializado han sido aquellos en los que el Estado tomo la iniciativa y financió su aparición.
miércoles, 14 de septiembre de 2005
El liberalismo antiindustrial
En las últimos 30 años los neoliberales han destruido la industria. En el proceso que se abre en 1976 y se cierra en el 2001, en términos industriales, los liberales destruyeron buena parte de la estructura industrial que había llevado 50 años construir. A mediados de los ’70 la Argentina tenía una estructura industrial bastante importante. Lo grave es que en estos 30 años, mientras nosotros nos desindustrializábamos, el mundo siguió creciendo y la industria siguió siendo el eje ordenador de esa expansión. La clase dirigente y empresaria argentina se caracteriza por ser muy distinta a la de países cercanos como Brasil o Chile, porque NO TIENEN VOCACIÓN INDUSTRIALISTA. El gobierno ha salido a fomentar inversiones ¿y como lo hace? Orientando el grueso de los subsidios a la inversión hacia la cúpula exportadora tradicional. El problema es que se usan muchísimos recursos en actores que podrían hacer la inversión solos, sin el auxilio del Estado. Se subsidia a quien no necesita subsidio. Es una estupidez. Cuando a quien hay que ayudar es a las pymes. Si se destinaran recursos a las pymes se permitiría reducir el enorme grado de concentración de la oferta exportadora de la Argentina. Por eso GENERAR SECTORES ALTERNATIVOS QUE EXPORTEN es la estrategia necesaria y urgente. Además, los estudios muestran que lo que exportan las pymes es mucho más industrial que lo que exportan las grandes empresas. Una estrategia de reindustrialización ligada a estos actores sería mucho más virtuosa que una otra ligada al crecimiento de la agroindustria y el petróleo. La devaluación generó un estímulo muy importante a las producciones exportables y lo que es contundente es que SE ESTÁ CONSOLIDANDO COMO “SECTOR INDUSTRIAL” A QUIENES EXPORTAN AGROINDUSTRIA, DERIVADOS DEL PETRÓLEO Y “COMMODITIES”. Y lo que estas producciones tienen en común es que generan muy poco empleo. Además, no ha habido innovaciones; lo que ha habido es una alta recuperación de la capacidad ociosa, que es otra cosa. Esto es un capitulo mas de la historia de siempre: la Argentina que fracasa por falta de inteligencia. Por eso creo que este gobierno no tiene un plan industrial. El neoliberalismo antindustrial sigue tan vigente con Kirchner hoy, como con Menen ayer, con Martinez de Hoz hace ya tiempo, como con Roca antaño, como siempre desde Rivadavia.
El plan neoliberal
El modelo neoliberal tiene por objetivo una modernización limitada a algunos sectores económicos, que son instrumentados por las grandes empresas, sobre todo las trasnacionales y las locales grandes. Su base social de apoyo es el grupo formado por el sector financiero, las empresas trasnacionales y los grandes empresarios. La actividad económica neoliberal SE RIGE POR LOS SIGNOS DEL MERCADO QUE, SE AFIRMA SIN DEMOSTRACIÓN, DEBE FUNCIONAR SIN INTERFERENCIAS. El plan liberal es el siguiente:
1.El debilitamiento del Estado, con pérdida de algunas de sus funciones (lo que se obtiene por medio de la desregulación y las privatizaciones);
2.El apertura de la economía para lograr el ingreso indiscriminado de todos tipo de importaciones, la mayoria de ellas productos del dumping;
3.La implantación de un fuerte sector financiero con altas tasas de interés;
4.La captación privada de la renta de los recursos naturales;
5.El pago de la deuda externa tal como quieren los acreedores;
6.FUERTES SUBVENCIONES AL SECTOR PRIVADO OLIGOPÓLICO;
7.Restricciones crediticias y presupuestarias, sobre todo en perjuicio de las provincias.
8.El liberalismo busca lograr una minimar acción de un Estado en el ámbito económico; pero al mismo tiempo propicia la intervención del Estado para el establecimiento de un sistema de socialización de pérdidas empresarias.
9.En lo internacional, busca limitar la capacidad de decisión y la independencia nacional.
1.El debilitamiento del Estado, con pérdida de algunas de sus funciones (lo que se obtiene por medio de la desregulación y las privatizaciones);
2.El apertura de la economía para lograr el ingreso indiscriminado de todos tipo de importaciones, la mayoria de ellas productos del dumping;
3.La implantación de un fuerte sector financiero con altas tasas de interés;
4.La captación privada de la renta de los recursos naturales;
5.El pago de la deuda externa tal como quieren los acreedores;
6.FUERTES SUBVENCIONES AL SECTOR PRIVADO OLIGOPÓLICO;
7.Restricciones crediticias y presupuestarias, sobre todo en perjuicio de las provincias.
8.El liberalismo busca lograr una minimar acción de un Estado en el ámbito económico; pero al mismo tiempo propicia la intervención del Estado para el establecimiento de un sistema de socialización de pérdidas empresarias.
9.En lo internacional, busca limitar la capacidad de decisión y la independencia nacional.
martes, 13 de septiembre de 2005
Modelo noruego
Para muchos países la riqueza de recursos naturales es más una maldición que una bendición. Noruega es uno de los pocos países donde esta regla no se cumple. Este país fue capaz, gracias a que un estado fuerte y a actores políticos inteligentes, decidieron consensualmente, y desde un principio, que el uso de la riqueza natural fuera para toda la sociedad. El Estado noruego encontró de esta manera una creativa alianza entre inversión extranjera y el resguardo de los legítimos intereses nacionales. La prospera economía de Noruega es un bastión de economía social EN EL QUE SE COMBINA INTELIGENTEMENTE EL LIBRE MERCADO Y LA INTERVENCIÓN ESTATAL. El gobierno noruego controla sectores claves de la economía como ser el sector petrolero, el sector de energía, el sector pesquero, maderero y minero por medio de empresas estatales. Noruega tiene un PIB per cápita de 37.700 dólares, es el cuarto exportador de petróleo más grande del mundo y el tercer más grande exportador de gas. En el año 1971 el Parlamento de Noruega decidió la creación de una administración nacional del petróleo. En el año 1972 fundó la empresa estatal del Petróleo Statoil. Ésta fue la piedra fundamental para el desarrollo de una industria de extracción petrolera en la parte noruega del Mar del Norte. La empresa estatal noruega recibió los pozos más atractivos, además que a las empresas noruegas se las trató preferencialmente como proveedoras. Como consecuencia de la crisis del petróleo el año 1979/80 los ingresos por concepto del petróleo crecieron en forma dramática en Noruega. El gobierno noruego retuvo la mayor cantidad de esas ganancias. Hasta la actualidad, el Estado noruego no dejó en ningún momento de influir directamente en el sector del petróleo y del gas. A pesar de la rigidez que un manejo estatal trae consigo, en Noruega primó la profesionalidad en las decisiones técnicas y en la creación y la adaptación de estructuras organizativas. Por otro lado no se descuidaron a las inversiones extranjeras. Estas fueron importantes para alcanzar una competitividad a nivel internacional del sector petrolero de Noruega. La privatización parcial de Statoil después de alrededor de treinta años se la hizo para ganar competitividad modernizando las estructuras del sector de hidrocarburos acorde con las exigencias de la competencia a nivel internacional. Pero, hasta la actualidad, las directivas políticas y la estrategia de desarrollo del sector energético de Noruega siempre estuvo en las manos del Estado.
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